Publicado 20/10/2020 12:33CET

La CEDEAO pide a la oposición que retire su llamamiento al "boicot activo" a las presidenciales en Costa de Marfil

C.Marfil.- La CEDEAO pide a la oposición que retire su llamamiento al "boicot ac
C.Marfil.- La CEDEAO pide a la oposición que retire su llamamiento al "boicot ac - PDCI - Archivo

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) ha pedido a los principales líderes opositores de Costa de Marfil que retiren su llamamiento al "boicot activo" de cara a las controvertidas elecciones del 31 de octubre, en las que el presidente, Alassane Ouattara, buscará un tercer mandato al frente del país.

El expresidente Henri Konan Bédié y el candidato del partido del expresidente Laurent Gbagbo, Pascal Affi N'Guessan, llamaron el 16 de octubre a un "boicot activo" de los comicios, que consideran "ilegales" e invitaron a sus seguidores en todo el país a "hacer frente a este golpe de Estado electoral que Ouattara se prepara para cometer".

El presidente optará a un tercer mandato, pese a que la Constitución solo autoriza dos, amparándose en que la Carta Magna ha sido enmendada mientras él estaba en el poder. Ouattara había anunciado previamente que no se presentaría, si bien cambió de postura tras la repentina muerte en julio del primer ministro y candidato gubernamental, Amadou Gon Coulibaly.

El organismo regional ha enviado una misión al país para intentar mediar y rebajar los ánimos de cara a la votación y, tras sus reuniones con Ouattara y la oposición, ha reconocido que existe "desconfianza" entre los candidatos y pidió "iniciativas constructivas de diálogo" para lograr un acuerdo.

En este sentido, ha pedido a los candidatos que "realicen duros esfuerzos para salir de sus posiciones inamovibles para lograr un acuerdo", antes de solicitar a Bédié y Affi N'Guessan que "consideren cuidadosamente" su llamamiento al boicot.

La delegación de la CEDEAO ha reclamado además a los opositores que retiren su llamamiento a sus seguidores a una campaña de desobediencia civil y que "trabajen más duro para lograr un consenso sobre el proceso electoral, dado que no podrían ser capaces de controlar los excesos que surjan de su llamamiento ala desobediencia civil".

"La misión ha pedido a los candidatos que se centren en problemas realistas que puedan ayudar a resolver sus diferencias de cara a tener unas elecciones inclusivas, transparentes, creíbles y libres de violencia", ha destacado.

Por último, ha pedido a las autoridades que "animen a las fuerzas de seguridad a seguir permaneciendo neutrales, mostrar imparcialidad y profesionalismo en el ejercicio de sus tareas", según un comunicado publicado en su página web.

"De la misma forma, la misión reclamó a todos los candidatos y sus seguidores que muestren tolerancia y que eviten el uso del odio y los discursos incendiarios, que podrían llevar a la violencia, por la que los responsables tendrían que rendir cuentas individuales o colectivas", ha zanjado.

UN MUERTO EN LAS PROTESTAS

Durante la jornada del lunes murió una persona en el marco de una protesta en la localidad marfileña de Bonoua (sureste) contra la candidatura de Ouattara. Las fuerzas de seguridad han indicado que no abrieron fuego contra los manifestantes y fuentes citadas por el portal de noticias KOACI han asegurado que el hombre podría haber sido apuñalado, si bien por el momento no hay una versión oficial sobre lo sucedido.

La localidad, situada cerca de la ciudad de Abiyán y considerada como un bastión de Simone Gbagbo, esposa del expresidente Laurent Gbagbo, fue escenario de movilizaciones en el marco del llamamiento al boicot de los principales candidatos opositores a los comicios.

Únicamente cuatro candidatos podrán concurrir a las presidenciales, tras quedar fuera entre otros dos pesos pesados de la oposición, Laurent Gbagbo y el ex primer ministro y expresidente del Parlamento Guillaume Soro, lo que ha incrementado las tensiones en las últimas semanas, debido al historial de violencia electoral que tiene el país.

Muchos marfileños temen que otra polémica electoral pueda conducir a una nueva oleada de violencia como la registrada tras los comicios de 2010, cuando Gbagbo se negó a reconocer la victoria de Ouattara, que remachó una década turbulenta en la que Costa de Marfil tiró por tierra años de avance próspero y estable.