Publicado 21/02/2021 13:17CET

Chad.- Dos importantes partidos opositores amenazan con abstenerse en las elecciones presidenciales de Chad

Archivo - El presidente de Chad, Idriss Déby
Archivo - El presidente de Chad, Idriss Déby - PRESIDENCIA DE CHAD - Archivo

MADRID, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los destacados partidos opositores chadianos de la Unión Nacional para la Democracia y la Renovación (UNDR) y la Agrupación de Chad para la Paz y el Desarrollo (ACPD) han dado un ultimátum de 72 horas a las autoridades para que les reembolsen los gastos de campaña electorales de hace cuatro años, tal y como estipula la ley del país africano, o de lo contrario se abstendrán de participar en los comicios presidenciales del próximo 11 de abril.

Los candidatos de ambos partidos, Saleh Kebzabo y Laoukein Médard, quedaron segundo y tercero respectivamente en los comicios de hace cuatro años con un 12 y un 10 por ciento de los votos respectivamente, porcentajes que deberían darles el derecho a recibir la devolución de sus gastos de campaña, como estipula la ley.

"Para las elecciones presidenciales, el tope de gastos reembolsables es de 1.000 millones de francos CFA (algo más de un millón y medio de euros). Si el candidato obtiene un porcentaje de al menos el 10 por ciento. El reembolso se refiere al 30 por ciento de los importes, debidamente justificados, en ingresos y gastos y tras la aprobación de la gestión del Tribunal de Cuentas", ha explicado Médard a Radio Francia Internacional.

Sin embargo, los dos partidos denuncian que el Gobierno no les ha pagado lo que les corresponde, como sí ha sucedido con el partido en el poder, el Movimiento Patriótico de Salvación del presidente Idriss Déby.

"La CTPD y la UNDR anuncian que si en tres días no se respeta esta disposición de la ley se verán obligados a retirarse del proceso de elección presidencial", según el comunicado recogido por la emisora internacional francesa.

Una decena de personalidades se han anunciado como candidatos presidenciales el 11 de abril contra Idriss Déby, candidato a un sexto mandato entre una fuerte polémica.

Déby alcanzó el poder por las armas en 1990, con el apoyo de Francia, para derrocar al dictador Hissène Habré, y fue elegido presidente en los primeros comicios pluralistas en 1996 con un 69 por ciento de los votos en la segunda vuelta.

Desde entonces, siempre ha sido elegido en la primera vuelta, a pesar de haber sido acusado en numerosas ocasiones por la oposición de perpetrar fraude electoral. El presidente es considerado como un actor instrumental en el tablero político africano, aliado crucial en la lucha contra los yihadistas en el Sahel.

Déby tiene un firme aliado en Francia, la expotencia colonial, que en 2008 y 2019 utilizó la fuerza militar para ayudar a derrotar a los rebeldes que intentaron derrocarlo. En respuesta, Déby apoyó la intervención francesa en el norte de Malí en 2013 para repeler a los yihadistas y en 2015 lanzó una ofensiva regional en Camerún, Nigeria y Níger contra los yihadistas de Boko Haram.