Chile.- Unos 8,2 millones de chilenos deciden hoy domingo quién sucederá a Ricardo Lagos en La Moneda

Actualizado 15/01/2006 8:18:30 CET

La segunda vuelta de las presidenciales enfrenta a la médico socialista Michelle Bachelet y al empresario a Sebastián Piñera

SANTIAGO, 15 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

Mientras todas las encuestas de opinión señalan a la médico socialista Michelle Bachelet como la más segura ganadora de las elecciones presidenciales que se realizan mañana en Chile, los pronósticos de la oposición de derecha apuestan a que el desgaste natural de la coalición de centro izquierda tras 16 años en La Moneda le pasará la cuenta a quienes derrotaron a la dictadura en 1989 y llevará al triunfo al empresario Sebastián Piñera, uno de los hombres más ricos de este país sudamericano.

Más allá de los pronósticos y de los análisis técnicos, lo cierto es que serán los 8,2 millones de chilenos inscritos en los registros electorales quienes decidirán hoy domingo quién sucederá al socialista Ricardo Lagos a partir del próximo 11 de marzo, cuando termine su período el presidente históricamente mejor evaluado en la historia de Chile, con un 75 por ciento de respaldo popular.

No obstante, las mismas encuestas que muestran una tendencia hacia Bachelet, también indican que hay un millón de votantes indecisos aún y que serán ellos quienes inclinarán definitivamente la balanza a favor de uno de los dos candidatos.

Tras los comicios del pasado 11 de diciembre, cuando Bachelet obtuvo el 45,95 por ciento de las preferencias y Piñera el 25,41 por ciento, los 8.220.897 chilenas y chilenos habilitados para votar deberán concurrir por segunda vez en un mes a las poco más de 32.000 mesas receptoras de sufragio ubicadas en todo el país, las que serán custodiadas por 20.000 policías y militares, quienes, de acuerdo a la ley, son los encargados de velar por la seguridad de los comicios.

De acuerdo a lo que establece la ley, las mesas receptoras de votos comenzarán a funcionar a las 8:30 de la mañana (hora local), cuando en España Peninsular sean las 12:30 horas. Trabajarán durante nueve horas y, debido a que los electores deberán utilizar una sola papeleta para sufragar, se espera que los primeros cómputos se conozcan cerca de las 17:00 de Chile, 21:00 horas en España.

PARTICULARIDADES

El padrón electoral más grande de la historia de Chile, integrado por 3.908.657 hombres y 4.312.240 mujeres, participará en una elección que tiene varias particularidades.

Así, ésta es la primera vez que una mujer tiene una opción concreta de llegar a La Moneda, cuando el mandatario saliente deja el cargo con un respaldo popular nunca antes visto.

Además, el primer mandatario electo deberá gobernar, por primera vez desde la recuperación de la democracia, con un parlamento cuya mayoría pertenece a la coalición de centro izquierda, lo que abre una posibilidad antes negada de reformar la Constitución de Pinochet; no habrá senadores vitalicios ni designados y contará con una Carta Magna reformada a la que se le ha sacado la firma del ex dictador.

ALTA TEMPERATURA

El inicio del verano austral anticipa una jornada electoral bajo temperaturas que superarán los 30 grados, que ha interrumpido la temporada estival de los chilenos, muchos de los cuales han debido postergar o deberán interrumpir sus vacaciones para poder cumplir con su deber cívico.

Pero las temperaturas también han sido altas en la campaña electoral. La obligación de realizar una segunda vuelta, obligó a ambas candidaturas a extremar sus esfuerzos para ganar la batalla de los votos.

En el caso de Michelle Bachelet, quien aplicó una "cirugía mayor" en su comando tras el 11 de diciembre, incorporando a políticos de viejo cuño y figuras "emblemáticas" del oficialismo, ha sido el propio presidente Ricardo Lagos quien ha expresado públicamente su deseo de que los chilenos endosen el respaldo con el que termina su gestión a su abanderada.

En lo que la oposición ha calificado como una "abierta intervención electoral", La Moneda ha desplegado un vistoso balance de realizaciones; incrementó el número de inauguraciones y ceremonias públicas, en tanto que cientos de funcionarios públicos, incluyendo a ministros y viceministros, han utilizado sus horarios extralaborales para sumarse a la campaña política.

"Cuando la Concertación (oficialismo) sale a la calle, la derecha tiembla", dijo Bachelet la noche del 11 de diciembre, cuando se confirmó que habría una segunda vuelta, anticipando que la coalición gobernante y los cuatro partidos políticos que la integran (socialistas, demócratacristianos, radicales y los centroderechistas del Partido por la Democracia) no escatimarían esfuerzos en el despliegue territorial.

En la oposición, en tanto, Sebastián Piñera unió fuerzas con quien fue su rival en primera vuelta, el ex alcalde de Santiago Joaquín Lavín, y trabajó duramente por recomponer las históricas diferencias del bloque derechista.

Sin embargo, la estrategia para la segunda vuelta ha estado marcada por la ausencia en la campaña de connotados dirigentes de la oposición más "dura", aquella vinculada a la dictadura, y una inesperada y aún no explicada falta de recursos que se reflejó en una baja en la publicidad electoral del candidato en la última semana previa a los comicios.

Y aunque no hay encuestas que lo den por ganador, Piñera está seguro de que obtendrá más del 50 por ciento de los votos válidamente emitidos.