Actualizado 01/03/2006 00:16 CET

Chile.- Chile y Bolivia comienzan a retirar las minas de la frontera bilateral

SANTIAGO, 28 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

Los gobiernos de Chile y Bolivia comenzaron este martes a eliminar las minas personales que estaban ubicadas en cuatro campos situados en el Parque Nacional LLullaillaco, a 1.646 kilómetros al norte de Santiago, en la Cordillera de Los Andes, en una zona que comprende la frontera de ambos países.

Los trabajos contemplan la eliminación de 1.987 minas antipersonales y de otras 400 minas antitanques sembradas en los campos fronterizos.

El inicio de las faenas de desminado contó con la asistencia del ministro de Defensa de Chile, Jaime Ravinet, y de su homólogo boliviano, Walker San Miguel Rodríguez; del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas del país vecino, general de División Wilfredo Vargas Valdés; del viceministro de Defensa de Argentina y secretario de Asuntos Militares, José María Vásquez Ocampo, y del jefe de Estado Mayor del Ejército Argentino, Teniente General Roberto Fernando Bendini.

Para la ocasión, Ravinet señaló que "más que un compromiso internacional, estamos cumpliendo un compromiso con nuestras comunidades, con nuestros pueblos, de construir paz, amistad y solidaridad entre los países de América Latina".

Explicó el ministro que la política de fomento de la confianza mutua desarrollada por Chile tiene entre sus elementos relevantes la plena transparencia en el proceso de cumplimiento de la Convención de Ottawa".

Ravinet agradeció la presencia de las autoridades civiles y militares de Bolivia y Argentina y anunció que la Unión Europea materializará durante 2006 una donación de un millón de dólares para los trabajos de desminado humanitario en la zona austral del país.

Ravinet también destacó la colaboración del gobierno de Holanda, que hizo un aporte en equipos de comunicaciones para el personal que realiza la limpieza de campos minados.

Por su parte, el ministro de Defensa de Bolivia, Walker San Miguel, destacó la invitación que le hizo el Gobierno de Chile y dijo que el acto de desminado "adquiere rasgos de simbolismo", debido al interés bilateral por mejorar las relaciones entre ambos países, que se mantienen a nivel consular desde 1978.

"Creo que son gestos de amistad auspiciosos: desminar para terminar con las barreras que nos han desunido y para empezar un nuevo rumbo", señaló.