Chile.- El ex jefe de la DINA aseguró que químico chilenoEugenio Berríos no fue asesinado en Uruguay y que está vivo

Actualizado 11/07/2006 6:11:20 CET

SANTIAGO, 11 Jul. (de la corresponsal de EUROPA PRESS ClaudiaRiquelme) -

El ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA),general Manuel Contreras, aseguró que el químico chileno Eugenio Berríos, ex agente de la represión, no fue asesinado en Uruguay en 1992, como ha determinado la justicia, sino que se encuentra vivo, según informó este lunes el abogado del ex militar, Fidel Reyes.

Berríos, quien había sido citado a los tribunales por varias causas de violaciones a los derechos humanos, como el asesinato del diplomático español Carmelo Soria, fue secuestrado por militares chilenos en 1991 y llevado a Uruguay. Tras varios años desaparecido,sus restos óseos fueron encontrados en una playa de Montevideo, conmuestras de haber sido ejecutado con un balazo en el cráneo.

Por el caso están enjuiciados varios militares chilenos y tres miembros del Ejército de Uruguay fueron extraditados a Chile el pasado abril.

El domingo recién pasado, el diario estatal chileno La Nación publicó un reportaje con una declaración judicial del ex jefe de la represión chilena, en la que Contreras afirmó que el ex dictador Augusto Pinochet se enriqueció mediante la fabricación y el tráfico de cocaína.

Tras estas declaraciones, que causaron diversas reacciones, como la del hijo menor de Pinochet, Marco Antonio, quien anunció una querella en contra del ex jefe represor, el abogado de Contreras, Fidel Reyes, entregó una nueva revelación: que el químico chileno Eugenio Berríos está vivo y que actualmente reside en Estados Unidos.

El jurista dijo que su cliente le dijo que "Berríos no estaría muerto. El peritaje que se le hizo a las osamentas, presuntamente del señor Berríos, pareciera que fueran de un extranjero y no de él".

El abogado Reyes, que ofreció una rueda de prensa en su casa, aseguró que Contreras tiene información que demuestra que Berríos visitó Chile hace dos años, con motivo de la muerte de un familiar.