Chile.- La hija mayor de Augusto Pinochet critica la visión que tiene la prensa internacional de su padre

Actualizado 12/12/2006 17:21:57 CET

SANTIAGO, 12 Dic. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) - La hija mayor del ex dictador Augusto Pinochet, Lucía, criticó hoy la visión que la prensa internacional ha tenido de su padre, a quien, según dijo, "han calificado de la peor manera como se puede calificar a un ser humano".

En uno de los discursos que han sucedido a la misa fúnebre con los que son despedidos los restos del ex dictador en la Escuela Militar de Santiago, Lucía Pinochet Hiriart señaló que esa misma prensa no comprendería la gran convocatoria que han tenido sus ceremonias mortuorias.

"La prensa internacional no comprenderá como cientos de miles de compatriotas, desinteresados, informados, en democracia, sin presión de ningún tipo, sin premios ni acarreos (traslados obligados), son capaces de demostrar su agradecimiento y afecto por quien la prensa ha calificado en los peores términos y epítetos que se puede calificar a un ser humano", dijo.

La hija de Pinochet dijo que éste estaría feliz de ver a los chilenos despedirlo masivamente, porque "todo lo que hizo lo hizo pensando en ellos, en su pueblo, en los más pobres y desposeídos, que hoy pueden vivir en paz, dar educación a sus hijos, tener un mejor pasar".

Asimismo, la mujer de 63 años y procesada por las cuentas secretas de Riggs que tenía su padre, agradeció a quienes han acompañado a su familia "en momentos difíciles, con lealtad y comprensión".

Al dirigirse a Dios, dijo que "aunque lloramos, aceptamos su voluntad" y dijo que su padre, para la familia Pinochet, "nunca dejará de ser ese gran hombre, sabio, bueno y admirado, lleno de amor y profundidad, un hombre ejemplar, que lo dio todo por su patria".

Lucía Pinochet dijo que el fallecido ex dictador "como estadista encarna el nacimiento de un nuevo Chile" y que el mejor regalo para su padre es "ver a su pueblo reunido hoy y manteniendo viva la llama de la libertad que un día de septiembre de 1973 sembró en nuestro país para siempre", aludiendo al símbolo de la dictadura, el que fue eliminado desde el frente de La Moneda durante el Gobierno del socialista Ricardo Lagos.