CHILE VALPARAISO NEW PRESIDENT INAUGURATION - Europa Press/Contacto/Agencia UNO
CHILE, 17 Mar (EUROPA PRESS)
El presidente José Antonio Kast, conocido por sus posiciones ultraderechistas, inció este lunes la implementación de su controvertido plan "Escudo Fronterizo". Este plan tiene como objetivo principal combatir el crimen organizado y la inmigración irregular mediante la construcción de una extensa zanja en la frontera norte de Chile. La iniciativa arrancó con una significativa presencia militar en las regiones de Arica y Panicota, Tarapacá, y Antofagasta, según declaró el mandatario desde la región fronteriza con Perú y Bolivia.
"Comenzamos a frenar esa inmigración irregular que en los últimos años trajo más de 180.000 personas a Chile", destacó Kast en unas declaraciones difundidas por el Gobierno en redes sociales. Tras asumir el cargo la semana pasada, Kast solicitó al Ejército un análisis sobre la posibilidad de movilizar medios militares y reforzar los distintos sectores de la frontera, recibiendo una respuesta afirmativa en tan solo cuatro días.
El despliegue militar ya se encuentra activo y las Fuerzas Armadas han presentado un plan por etapas para "cerrar las fronteras a la inmigración, al narcotráfico y al crimen organizado", detalló el presidente. El plan incluye, además de la zanja, que ya comenzó su excavación este lunes, la instalación de puestos de observación y la presencia continua de las fuerzas de seguridad.
Kast reconoció que este esfuerzo requiere de un "sistema integral" y la colaboración de otras naciones, señalando que muchas personas emigran a Chile "forzadamente" por la falta de libertad en sus países de origen.
Desde la frontera norte, el ministro de Interior y Seguridad Pública, Claudio Alvarado, informó que a las obras físicas se sumarán medidas administrativas y legislativas, incluyendo sanciones a quienes transporten migrantes irregulares y la tipificación como delito del ingreso irregular al país. Alvarado expresó su esperanza de que en los próximos 90 días se observen los resultados de este esfuerzo de control fronterizo, planeando extender la zanja de tres a más de 30.000 kilómetros en una primera fase.
En un plazo de dos semanas, se duplicó prácticamente el personal dedicado a estas labores, y se tiene como objetivo aumentar el control en 75 de los 90 pasos fronterizos no habilitados, concluyó el ministro de Interior.