Actualizado 18/08/2006 8:16:10 +00:00 CET

Chile.- Un médico afirma que "hubo manos negras" en la muerte del ex presidente chileno Eduardo Frei en 1982

SANTIAGO, 18 Ago. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

El médico cirujano Augusto Larraín, quien operó al ex presidente chileno Eduardo Frei Montalva (1964-1970), dijo la noche de este jueves que "hubo manos negras" en la muerte del ex gobernante, que falleció en extrañas circunstancias a causa de esa intervención quirúrgica, en 1982.

En una entrevista exclusiva concedida a 'Canal 13', el médico confirmó que tras operar al ex gobernante, fundador de la Democracia Cristiana chilena y quien se erigía en esa época como el líder de la oposición democrática contra el ex dictador Augusto Pinochet, su paciente sufrió una crisis séptica, derivada de una infección posoperatoria la que atribuye a la intervención de terceros.

Las declaraciones del especialista confirman la tesis de la familia del ex Presidente, la que inició acciones legales para esclarecer la muerte de Frei, quien murió a pesar de que la operación era menor y de baja complejidad.

La familia Frei asegura tener antecedentes que indican que el ex Presidente, quien en 1970 entregó La Moneda a Salvador Allende, fue asesinado por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), órgano de la represión de la dictadura, la que actuaba por órdenes directas del ex dictador Augusto Pinochet.

Asimismo, la familia vincula con el crimen al químico chileno Eugenio Berríos, que murió tras ser secuestrado y llevado a Uruguay en 1991, en una operación instigada por agentes del Ejército chileno, destinada a silenciar al ex agente.

En la entrevista, el doctor Larraín dijo que su opinión es que "hubo un agente químico externo, pero no puedo decir qué fue, quién lo puso, cómo lo pusieron".

El médico confirmó que después de la primera operación a Frei, tras la cual se generaron complicaciones que lo llevaron a otras dos intervenciones y finalmente a la muerte, comprobó que el ex Presidente tenía lesiones y una contaminación en su sistema digestivo, el que sólo pudo ser afectado con una compresa en una de las operaciones.

Frei murió el 22 de enero de 1982 en la Clínica Santa María de Santiago, en medio de la conmoción de su familia y de la aún oprimida oposición chilena, hoy en el Gobierno.

El médico explicó su silencio de 24 años asegurando que tras los hechos debió abandonar el ejercicio de la medicina e incluso el país, debido a que temió por su seguridad personal. "Si decía de que había existido una agresión química, evidentemente que eso tenía connotaciones que yo no las podía dilucidar, pero tenía connotaciones políticas", dijo.