Actualizado 10/12/2006 17:42:09 CET

Chile.- Pinochet podría recibir el alta médica "en cinco o seis días", según su hija

SANTIAGO DE CHILE, 10 Dic. (EP/AP) -

El ex dictador chileno Augusto Pinochet podría recibir el alta médica en los próximos cinco o seis días, ya que prosigue su favorable recuperación del infarto de miocardio que padeció el pasado domingo, según informó su hija, Lucía.

"El paciente ha evolucionado estable, su recuperación sigue siendo favorable", informa el parte médico emitido hoy por el Hospital Militar de Santiago. El ex general fue ingresado hace una semana con un infarto agudo de miocardio y un edema pulmonar, cuadro que los cardiólogos pudieron superaron con una angioplastía que destaponó la arteria coronaria obstruida.

Pinochet, de 91 años, seguirá en la sala de cuidados intermedios para continuar "su tratamiento de rehabilitación cardiovascular", añadió el escueto parte médico.

Lucía, la hija mayor del ex dictador, citada por el diario El Mercurio en su edición dominical, informó de que los médicos que tratan a su padre creen que podría ser dado de alta dentro de cinco o siete días.

La sorprendente recuperación de Pinochet llevó a activistas de derechos humanos y a familiares de las miles de víctimas del régimen militar a pensar que la crisis de salud fue exagerada para conseguir un fallo favorable de los tribunales de justicia que al día siguiente debían decidir su libertad provisional, como en definitiva sucedió.

Pinochet permanecían bajo arresto domiciliario desde el 27 de noviembre, cuando fue procesado por el secuestro y asesinato de dos escoltas del presidente socialista Salvador Allende, a quien Pinochet derrocó en septiembre de 1973, para instaurar una dictadura que se prolongó hasta 1990.

El veterano general está encausado en otros dos juicios por violaciones de los Derechos Humanos y un cuarto por corrupción, y tiene pendiente una orden de encarcelamiento por malversación, delito por el cual ya fue interrogado una vez fue desaforado como ex presidente de la república.

Además, la Corte de Apelaciones lo desaforó por considerar que hay antecedentes suficientes para procesarlo por el asesinato de un ex agente de su policía secreta vinculado a la muerte de opositores izquierdistas y por denegar ayuda a un sacerdote español que desapareció cuando estaba bajo custodia de funcionarios de la dictadura.