Actualizado 03/12/2006 18:34 CET

Chile.- La posible muerte de Pinochet pone en jaque a La Moneda por el carácter de su funeral

SANTIAGO, 3 Dic. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Claudia Riquelme) -

La posible muerte del ex dictador Augusto Pinochet, quien hoy domingo sufrió un infarto al miocardio y un edema pulmonar que lo mantienen "grave pero estable", pone en jaque al Gobierno chileno, debido al cuestionamiento respecto de si los funerales del ex gobernante de facto deben ser exequias con honores de Estado o no.

Hace algunos meses, ante otra crisis de salud del anciano militar de 91 años, la Presidenta Michelle Bachelet comentó que considera que muchos chilenos "se sentirían violentados" si Pinochet fuera sepultado con honores de Estado.

Los dichos de la Mandataria, quien fue víctima de violaciones a los derechos humanos en dictadura, al igual que su madre, y su padre, un general de la Aviación que murió a causa de las torturas de sus compañeros de armas tras el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, representan el sentir de miles de chilenos que sufrieron los rigores de los aparatos de represión.

No obstante, Pinochet fue, además de Gobernante, comandante en jefe del Ejército, en calidad de benemérito, lo que obligaría a honores militares en su sepultación. Hoy, al comentar la situación de Pinochet, quien tiene "riesgo vital" según los médicos, el ministro portavoz de La Moneda, Ricardo Lagos Weber, dijo que a La Moneda le parece "de mal gusto" hablar de la muerte de quien aún está con vida.

En declaraciones hechas en la sede del Poder Ejecutivo chileno, el ministro portavoz señaló que "éste es un tema de salud de una persona y a nosotros solamente nos cabe observar aquello", descartando deplano que la crisis de Pinochet incomode al Gobierno.