Publicado 26/10/2021 11:45

China mantiene su primera reunión de alto nivel con el régimen talibán y deja claro que no interferirá en Afganistán

Archivo - 15 September 2021, South Korea, Seoul: Chinese Foreign Minister Wang Yi speaks during a meeting with South Korean President Moon Jae-in (Not Pictured) at the presidential office Cheong Wa Dae in Seoul. Photo: -/YNA/dpa
Archivo - 15 September 2021, South Korea, Seoul: Chinese Foreign Minister Wang Yi speaks during a meeting with South Korean President Moon Jae-in (Not Pictured) at the presidential office Cheong Wa Dae in Seoul. Photo: -/YNA/dpa - -/YNA/dpa - Archivo

Se ofrece a participar en la reconstrucción de Afganistán y pide la revisión de las sanciones internacional

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Exteriores de China, Wang Yi, ha encabezado este martes los primeros encuentros de alto nivel entre su Gobierno y el nuevo régimen talibán, al que ha trasladado que Pekín no se inmiscuirá en la gobernabilidad afgana más allá de pedir inclusividad política y buenas relaciones entre vecinos.

Con Doha por escenario, Wang se ha visto en primer lugar con el vice primer ministro Abdul Ghani Baradar, y luego con el responsable de Exteriores dentro del nuevo gabinete afgano, Amir Jan Muttaqi, para hablar de cuestiones políticas y económicas, según las cuentas oficiales de los talibán en Twitter.

Los talibán siempre han defendido que quieren mantener buenas relaciones con China y que protegerán sus intereses en Afganistán y, por su parte, Pekín ha apostado por una visión pragmática del nuevo escenario afgano y, al contrario que la mayoría de los países occidentales, ha mantenido abierta su Embajada en Kabul incluso en los momentos de mayor incertidumbre.

Wang coincide en que es momento de transformar el "caos" en buen gobierno, como recoge la prensa oficial, que incluye entre los desafíos pendientes de Afganistán las amenazas terroristas, la crisis humanitaria o el colapso económico. El jefe de la diplomacia afgana espera que los talibán sean capaces de unir a las distintas comunidades y facciones y garanticen los derechos de colectivos vulnerables como las mujeres.

Baradar, al igual que han hecho otros milicianos previamente, ha prometido que trabajarán en favor de la estabilidad y de la inclusión, si bien por ahora su régimen provisional no incluye ni a mujeres ni a ningún representante de minorías perseguidas como los hazaras.

El ministro chino ha dejado claro ante sus interlocutores que Pekín respeta la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país vecino, al que ha tendido la mano sin embargo para trabajar en aras de la estabilidad y de la reconstrucción.

Asimismo, se ha ofrecido para paliar las necesidades humanitarias, lo que ha incluido también un llamamiento a Occidente --con especial mención a Estados Unidos-- para que levanten las sanciones que puedan entorpecer la entrada de esta asistencia.

PETICIÓN A LOS TALIBÁN

Wang también ha aludido en sus encuentros al Movimiento Islámico del Turquestán Oriental, una organización radical uigur que tradicionalmente Pekín siempre ha vinculado a los talibán. El jefe de la diplomacia china ha subrayado que este grupo representa no solo una amenaza para China, sino también para la estabilización de Afganistán.

En este sentido, le ha exhortado a los talibán a romper todo lazo con la organización y a tomar medidas eficaces para combatirla.