Publicado 12/10/2020 08:15CET

Chipre.- Los turcochipriotas volverán a votar a su presidente el próximo domingo

ESTAMBUL, 12 Oct. (DPA/EP) -

El presidente de la República Turca del Norte de Chipre, Mustafa Akinci, y el primer ministro en funciones, Ersin Tatar, se volverán a enfrentar el próximo domingo en la segunda vuelta de las presidenciales, después de que los resultados de este domingo no dieran la mayoría a ninguno de ellos.

Cerca de 200.000 votantes han sido convocadas para elegir al nuevo presidente entre once candidatos distintos, aunque han sido el presidente, Akinci, y el primer ministro Tatar, quienes han acaparado entre los dos más de la mitad de los votos.

Tatar, del conservador Partido de Unidad Nacional (UBP), ha obtenido cerca del 32,4 por ciento de los sufragios, colocándose así por delante de su máximo rival, el actual presidente Akinci, quien ha logrado el 29,8 por ciento de los apoyos de los electores.

El tercer candidato, con un 22 por ciento de los votos, sería Tufan Erhüman del Partido Republicano Turco, según apunta BRT.

Las elecciones han estado marcadas por la tensión internacional tras el anuncio del actual Gobierno de reabrir parte de la ciudad abandonada de Famagusta, así como por las antagónicas posturas en cuestiones territoriales que defienden ambos candidatos.

Mientras que Akinci ha apoyado la unificación de la isla, Tatar, respaldado por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha abogado por una solución de dos estados.

La decisión de la apertura parcial del distrito de Varosha en Famagusta, que permanecía vacío desde hacía 46 años, ha expuesto grietas en la coalición de Gobierno de Tatar.

El ministro de Exteriores y vicepresidente, Kudret Ozersay, quien también se ha presentado a las elecciones, dimitió como protesta. La coalición de Ozersay 'El Partido de la Gente' también salió del Gobierno.

La República Turca del Norte de Chipre es un estado únicamente reconocido por Turquía y la apertura de esta zona, abandonada desde la guerra que dividió en dos partes la isla, la griega y la turca, ha aumentado la tensión en la región y recibido críticas de organismos internacionales como la Unión Europea o el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La separación de la isla data de 1974 y las últimas negociaciones de paz mediadas por la ONU terminaron en 2017, sin que haya habido progresos desde entonces.

Esta apertura parcial de Varosha ha supuesto también un golpe para las ya de por sí tensas relaciones entre el lado turco y el sur de la isla, la parte griega y reconocida internacionalmente.

Famagusta, en el este, ha permanecido como un símbolo de la división de la isla, ya que, cuando los turcos avanzaron sobre la ciudad en agosto de 1974, los 40.000 griegos que la habitaban huyeron y desde entonces la zona está desierta.

La devolución de Varosha a los antiguos residentes grecochipriotas era vista como una clave para resolver el conflicto de Chipre. Sin embargo, Tatar dijo el miércoles en una conferencia de prensa en Ankara que esta apertura parcial era un "paso irreversible" hacia la reapertura total.

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