Claves para entender las elecciones presidenciales de El Salvador que se celebran este domingo

Foro América de Europa Press con Nayib Bukele, candidato a la presidencia de la
Marta Fernández Jara - Europa Press - Archivo
Actualizado 30/01/2019 16:02:12 CET

   SAN SALVADOR, 30 Ene. (Notimérica) -

   El Salvador celebrará este domingo unas elecciones presidenciales en las que por primera vez en treinta años podría ascender al poder un candidato que no pertenece a ninguno de los dos grandes partidos que tradicionalmente han gobernado el país: Alianza Republicana Nacionalista(ARENA) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El primero, de tendencia derechista, se mantuvo en el poder durante veinte años, desde 1989, mientras que el segundo, con clara ideología de izquierdas, gobernó los dos últimos lustros.

   El rápido ascenso de Nayib Bukele, del partido Gran Alianza Por la Unidad Nacional (GANA), sorprendió a propios y a extraños en un primer momento, pero su candidatura se ha posicionado como la más fuerte y todas las encuestas le dan como vencedor. Este hecho podría suponer el fin del bipartidismo en El Salvador.

   Bukele, un empresario de 37 años que fue alcalde de San Salvador entre 2015 y 2018, podría obtener la victoria directa en los comicios de este domingo. En octubre, el Centro de Investigación de la Opinión Pública salvadoreña (CIOPS) daba al candidato de GANA un 48 por ciento de intención de voto. Ya más cerca de los comicios, un sondeo de TResearch realizado a principios de este mes reveló que la intención de voto para el próximo 3 de febrero resalta que Nayib Bukele tendrá el 56,8 por ciento del total de votos; Carlos Calleja (ARENA) el 31,5 %; Hugo Martínez (FMLN) el 10,3 por ciento y Josué Alvarado (VAMOS) el 1,4 por ciento.

   Así, Bukele se proclamaría presidente sin necesidad de someterse a una segunda vuelta, pero para entender este fenómeno es necesario analizar algunos aspectos clave.

FORTALEZA EN REDES SOCIALES

   Las redes sociales podrían haber sido el factor determinante para el ascenso de Bukele. Basta con ojear las redes sociales de los cuatro candidatos para comprobar que el número de seguidores de Bukele, concretamente en Twitter, es diez veces mayor que el de Calleja, el candidato que le sigue. Mientras el primero tiene más de 500.000 seguidores, el segundo apenas alcanza los 58.000. Muy por detrás se sitúa Martínez, con unos 15.000 seguidores y en último lugar Alvarado, con algo más de 2.000.

   Esto se debe posiblemente a que mientras los partidos tradicionales han enfocado sus campañas de manera tradicional, recorriendo los diferentes territorios del país, Bukele ha centrado la suya en las redes sociales, algo que la oposición ha criticado, aludiendo a que la mayoría de sus seguidores provienen de "cuentas falsas".

   Aún así, Bukele ha dedicado gran parte de su campaña en criticar duramente a través de Twitter y Facebook los presuntos actos de corrupción de los partidos tradicionales.

MENOR ABSTENCIONISMO

   Aunque algunas encuestas de opinión han ido revelando la falta de confianza general entre los votantes, el Tribunal Supremo Electoral confía en que el absentismo este domingo sea menor que el que se registró por ejemplo en los últimos comicios presidenciales, en 2014, donde tan solo acudió a votar el 52 por ciento de los ciudadanos habilitados para hacerlo.

   El impulso de las redes sociales parece ser el revulsivo necesario para que fundamentalmente los jóvenes acudan a votar.

APUESTA POR EL RETORNO DE LOS MIGRANTES

   Una de las grandes fortalezas de Bukele es su defensa férrea de los migrantes. El Salvador es uno de los principales países emisores de migrantes que aspiran a llegar a Estados Unidos. En la actualidad, en el país centroamericano viven 6,5 millones de salvadoreños mientras que fuera de sus fronteras hay más de 3,5 millones. Bukele, empresario de profesión, considera que se está dejando ir "la capacidad productiva" de un país donde el 75 por ciento de su población tiene menos de 35 años.

   "Antes de pedir a otros países que resuelvan nuestros problemas, vamos a empezar a resolverlos nosotros", aseguraba el aspirante presidencial hace unos meses durante una ponencia en Madrid.

FALTA DE APOYO EN LA ASAMBLEA LEGISLATIVA

   Uno de los grandes retos que tendría que afrontar Bukele, en caso de proclamarse presidente, sería la falta de apoyos en la Asamblea Legislativa. GANA, el partido con el que se presenta, tan solo tiene 11 diputados en la Cámara baja salvadoreña, lo que le obligaría a negociar y llegar a acuerdos tanto con ARENA como con el FMLN para llevar a cabo los proyectos que requieran de la aprobación de la Asamblea.

   Pese a que los comicios de este domingo podrían dar un giro al panorama salvadoreño de las últimas tres décadas, las dudas sobre Bukele vienen básicamente por su falta de posicionamiento ideológico. Su vida en política no ha estado exenta de contratiempos. Tras sus etapas como alcalde de Custaclán y San Salvador, una disputa interna concluyó con su salida del oficialista FMLN y su lanzamiento en solitario.

   Tras un primer intento fallido --el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazó su recién creada formación "violando su propia ley", según sus propias palabras--, se incorporó 'in extremis' a GANA para presentarse a las elecciones con un partido de corte derechista.

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