Actualizado 21/08/2015 19:59 CET

Clinton acusa a Jeb Bush de ofender a los inmigrantes

   WASHINGTON, 21 Ago. (Notimérica) -

   El equipo de campaña de la candidata demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos Hillary Clinton ha acusado al aspirante republicano Jeb Bush de ofender a los inmigrantes por la utilización del término "bebés ancla", en referencia a los hijos de los indocumentados nacidos en el país.

   Ante las declaraciones del republicano Jeb Bush, la portavoz de la campaña de Hillary Clinton, la hispana Lorella Praeli, ha aprovechado el incidente para aclarar que los hijos de los inmigrantes indocumentados que obtienen la ciudadanía estadounidense "no son bebés ancla, sino bebés" que forman parte de la comunidad de Estados Unidos.

   "Es una desgracia ver que los candidatos atacan a un grupo de ciudadanos americanos que no sólo tienen el mismo derecho como cualquier otra persona en este país, sino que representan los valores sobre los que el país fue construido", ha concretado Praeli.

   Bush ha defendido que el término "bebés ancla" pretendía describir de forma genérica, y sin ofensivas, al conjunto de indocumentados que aprovechan su estancia en Estados Unidos para dar a luz y con ello obtener la ciudadanía del país.

   "¿Conoces otra palabra que lo designe? Dame un mejor término y lo usaré", ha respondido en antena el aspirante republicano a la pregunta del periodista Bill Bennertt. Además de recordar que --frente al rechazo del magnate Donald Tump-- él apoya la enmienda 14 de la Constitución que otorga la ciudadanía a cualquier persona nacida en EEUU.

   Jeb Bush habla español con fluidez, su esposa cuenta con la nacionalidad mexicana y a menudo ha comentado cómo el color de piel de sus hijos ha recibido diversas burlas en el colegio. Sus propuestas políticas en materia de inmigración han logrado conectar con la comunidad latina en una parte central de su campaña y llegar con ello a los votantes republicanos menos tradicionales.

   Ambos candidatos a las primarias de sus respectivos partidos, la demócrata Hillary Clinton y republicano Jeb Bush, respaldan la reforma migratoria. No obstante, solo Clinton defiende la iniciativa que incluye la construcción de una ruta especial para los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados. Por su parte, Donald Trump prefiere una "Gran Muralla al estilo de la China" en la frontera con México.