Publicado 05/05/2021 12:08CET

El colapso sanitario amenaza la infancia en India: miles de niños se ven expuestos a la violencia y el aislamiento

Archivo - Un trabjador sanitario da pautas a la población sobre cómo protegerse del coronavirus en India.
Archivo - Un trabjador sanitario da pautas a la población sobre cómo protegerse del coronavirus en India. - UNICEF/UNI347244/SINGH - Archivo

UNICEF pide a la comunidad internacional destinar fondos y suministros de manera coordinada

Califica de "tragedia" un posible retroceso en los avances logrados en materia de desarrollo

MADRID, 5 May. (EUROPA PRESS) -

En una lucha contrarreloj para salvar vidas ante el fuerte colapso sanitario provocado por la pandemia de coronavirus, India hace frente ahora a la vulnerable situación de miles de niños y niñas que se ven expuestos a la violencia, el abandono y el aislamiento.

Con unas cifras devastadoras de contagios y fallecidos, muchos menores ven peligrar su infancia a medida que sus garantías sociales se desvanecen. En una entrevista con Europa Press, la portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en India, Joana Pérez Martorell, denuncia un fuerte incremento en el número de llamadas por parte de menores a las líneas de teléfono establecidas para solicitar ayuda.

"Los niños se están viendo afectados por la violencia y la tensión en las familias. Vemos niños más vulnerables e incluso huérfanos porque sus cuidados básicos, como las vacunaciones rutinarias o el acceso sanitario básico se ha visto afectado", lamenta antes de subrayar la importancia de "mantener los servicios básicos a la infancia".

Para Pérez, uno de los principales problemas es la falta de información, también en lo relacionado con la maternidad, la lactancia materna, la vacunación y el coronavirus. "Hay poca información y hay que hablar de las prácticas básicas de la pandemia y promocionar la vacuna. (...) Seguimos apostando por la lactancia materna", ha especificado.

Así, ha matizado que las organizaciones desplegadas en la zona actúan como si de un desastre natural se tratase: "es una situación de emergencia absoluta, como un huracán, por el gran número de afectados". "Esto hace difícil abordarlo. Trabajamos como si fuera un desastre natural, y la complejidad reside en el gran número de víctimas y un sistema sanitario que no puede asumir la carga", explica.

Con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala, UNICEF se encuentra creando nuevas "líneas de trabajo" que incluyan a los niños, gravemente afectados en un país que registra más de 300.000 casos al día y casi 4.000 muertes.

"Trabajamos para que los niños tengan acceso a servicios médicos, para que tengan esa garantía, tanto los más vulnerables en las zonas rurales como los que viven en ciudades en situación de vulnerabilidad", asegura Pérez, que incide en que están viviendo una situación de "violencia y explotación" en muchas zonas del país.

Por ello, matiza, "queremos que la pandemia no agrave esta situación". "Hemos hechos grandes avances en India en cuestiones de desarrollo (...) y queremos seguir adelante para que todo lo que hemos logrado no se deshaga", sostiene. "Sería una tragedia", añade.

Según datos de la organización, la primera ola de la pandemia provocó recortes drásticos en la disponibilidad y el uso de los servicios de salud pública esenciales en el sur de Asia, lo que costó la vida de unos 228.000 niños y 11.000 madres.

ENVÍO DE FONDOS Y SUMINISTROS

Desde UNICEF insisten así en que la comunidad internacional debe volcarse mediante el envío de fondos y suministros a través de las vías ya existentes y de forma coordinada. "Lo que buscamos es solidaridad", asevera la portavoz, que destaca la importancia de comprar plantas de generación de oxígeno para su instalación en los hospitales.

La organización, que pide unos 20 millones de euros en suministros, hace hincapié en que para prevenir este tipo de crisis es necesario fortalecer el sistema sanitario de los países en vías de desarrollo, no solo ahora sino de cara al futuro.

"Con la compra de estas plantas de generación de oxígeno se pueden tratar otras enfermedades, como la neumonía, que es la principal causa de muerte de niños en India", especifica Pérez, que no imagina una situación peor que la actual. Las estimaciones indican que dichas plantas podrían permanecer entre 10 y 20 años en los hospitales indios.

La actual situación en el sur de Asia difiere de otras crisis sanitarias vividas en la región en anteriores ocasiones. Los trabajadores sanitarios, exhaustos, siguen batallando para salvar vidas ante la grave escasez de oxígeno, un escenario que plantea la posibilidad de que el sistema sanitario llegue realmente a un punto crítico.

La alta densidad de población y la llegada de la primavera, con la celebración de festivales y bodas, entre otros eventos sociales, ha llevado a una relajación de las medidas de distanciamiento e higiene en el país, lo que ha desencadenado la que es considerada por muchos como la "tormenta perfecta".

El coronavirus ha puesto sobre la mesa lo que Pérez considera una "lección de igualdad" en tiempos de crisis; "ni con influencia política ni dinero puedes acceder a ciertos servicios básicos". "Esto nos puede pasar a todos", afirma, y apela a la "interdependencia" y la "contención".

EL CORONAVIRUS EN LA REGIÓN

El bajo porcentaje de vacunación en el sur de Asia aumenta la posibilidad de que el virus quede fuera de control. En casi todos los países de la región, a excepción de Maldivas y Bután, ni siquiera se han vacunado 1 de cada 10 personas.

La situación en la región podría revertir los logros mundiales contra la pandemia, por lo que el director regional de UNICEF para Asia meridional, George Laryea-Adjei, insta a garantizar que las vacunas lleguen de manera equitativa a todas las poblaciones.

En este sentido, llama a la responsabilidad individual y matiza que "cada decisión tiene el potencial para alterar el curso de la crisis y salvaguardar o poner en peligro la vida de quienes nos rodean".

"Puede que estemos exhaustos, pero el virus aún no lo está", recuerda. Por eso, insiste, es "más importante que nunca llevar mascarillas, lavarnos las manos con jabón con la mayor frecuencia posible, mantener la distancia física y vacunarnos si tenemos oportunidad".