Archivo - El NRC alerta de que la violencia en la región colombiana de Catatumbo deja 100.000 desplazados un año después - Europa Press/Contacto/Sebastian Barros - Archivo
COLOMBIA, 15 Jan (EUROPA PRESS)
La región de Catatumbo, ubicada en el noreste de Colombia y fronteriza con Venezuela, se enfrenta a un alarmante desplazamiento de cerca de 100.000 personas debido a los conflictos territoriales entre las disidencias de las FARC y el ELN, los cuales comenzaron hace un año y han causado numerosas muertes. Este hecho fue denunciado por el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), que también señaló las adversas condiciones en las que viven los habitantes de la zona, entre los cuales se encuentra el miedo constante al reclutamiento forzoso, los artefactos explosivos, los asesinatos selectivos y las amenazas de muerte.
La disputa entre los dos grupos armados ha generado una crisis humanitaria significativa, comprometiendo la seguridad y el bienestar de cientos de miles de personas, obligadas a confinarse o a huir de sus hogares. Ante esta situación, el NRC hizo un llamado urgente tanto al Gobierno colombiano como a la comunidad internacional para que se implementen medidas más efectivas que garanticen la seguridad en la región.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, respondió a esta crisis de seguridad decretando el estado de conmoción interna, buscando intensificar la presencia estatal en esta región, la cual, a pesar de su riqueza en recursos naturales, enfrenta altos niveles de pobreza y bajos índices de desarrollo. Esta región ha sido escenario de largas disputas por su posición geográfica estratégica para las rutas del narcotráfico, lo que ha ausentado históricamente al Estado de este territorio.
Giovanni Rizzo, director nacional del NRC en Colombia, resaltó el impacto devastador del conflicto, no solo en términos de desplazamiento, sino también por la implicación de aquellos que quedan atrapados en medio de estos enfrentamientos. Existen informes de personas siendo forzadas a trabajar en las plantaciones de coca, con la consiguiente desatención de otros cultivos esenciales, y de "cientos de niños privados de su futuro" por no poder asistir a la escuela.
El NRC advirtió sobre la situación crítica de Catatumbo, describiéndola como en "cuidados intensivos humanitarios" y solicitó un mayor apoyo financiero internacional para los programas de ayuda en la región. El apoyo continuado y sostenido es vital para evitar que las familias afectadas se vean obligadas a retornar a sus hogares en medio de las hostilidades, lo que los expondría aún más a los riesgos de reclutamiento, participación en economías ilícitas y violencia sexual.
Por último, el NRC instó a los grupos armados a poner fin inmediatamente a los ataques contra la población civil y a respetar el Derecho Internacional Humanitario, buscando así preservar la vida y seguridad de los inocentes en medio del conflicto.