Cepeda carga contra el decreto de De la Espriella para modificar los protocolos policiales ante protestas: "Sepulta el diálogo y busca imponer el uso de la fuerza"
De la Espriella afirma que "el 98% de las movilizaciones ha transcurrido de manera pacífica", cifra en 62.000 los manifestantes y defiende su decreto
MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
Miles de personas han salido este miércoles a las calles de las principales ciudades de Colombia para reclamar mejoras en las condiciones laborales y el sistema educativo, entre otras, en el que es el primer paro convocado por sindicatos y organizaciones de la sociedad civil contra el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
En la capital, Bogotá, miles de personas han comenzado la marcha hasta congregarse en la plaza de Bolívar, provocando desvíos e retrasos en el transporte, pese a la lluvia, y reuniendo a figuras del opositor Pacto Histórico como el excandidato presidencial Iván Cepeda, que horas antes denunció en sus redes sociales una "estrategia intimidatoria" del Ejecutivo colombiano con vistas a "reprimir" la protesta.
"Al pueblo colombiano no se le puede intimidar con decisiones arbitrarias como las que está tomando De la Espriella", ha manifestado Cepeda desde la protesta, según un comunicado que él mismo ha difundido poco después y que señala el decreto --aprobado por el mandatario ultraderechista para modificar los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad en protestas-- como una medida que "sepulta el diálogo como vía para atender la movilización social y busca imponer nuevamente el uso de la fuerza".
En este marco, Cepeda ha advertido que el Ejecutivo pretende desmantelar los derechos y avances democráticos atribuidos al mandato de Gustavo Petro en los anteriores cuatro años y "sumir en la pobreza a millones de personas que nuestro gobierno había sacado de la miseria". "No vamos a permitir que se violen y pisoteen los derechos de la gente. Aquí estamos pacíficamente; no nos vamos a dejar arrebatar lo que ya conquistamos", ha aseverado.
También ha acudido el propio expresidente Petro, que en unas imágenes difundidas en sus redes sobre la protesta ha defendido que "así se responde a la adversidad con dignidad con ganas de ganar otra vez, sin miedo". "Es la vida la compañera y no la muerte. El pueblo no se rinde, carajo", ha agregado aludiendo al eslógan del presidente argentino, Javier Milei.
Además de la formación opositora, han convocado la protesta la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Federación Colombiana de Educadores (FECODE), organizaciones universitarias y de la sociedad civil, reuniendo reivindicaciones laborales, educativas, económicas y territoriales, además de la oposición a las políticas anunciadas por el Ejecutivo.
DE LA ESPRIELLA CIFRA EN 62.000 LOS MANIFESTANTES
Al término de la jornada de protestas, De la Espriella se ha pronunciado en redes sociales, donde ha subrayado que "el 98% de las movilizaciones ha transcurrido de manera pacífica", con sus participantes ejerciendo "su legítimo derecho a la protesta de forma ordenada y respetuosa de las instituciones". "Eso es democracia, y como presidente de la República, siempre la defenderé y garantizaré", ha prometido.
Asimismo, ha cifrado en 62.000 los participantes en las manifestaciones, a falta de que las organizaciones convocantes difundan sus propias cifras. El mandatario, con todo, se ha referido a su número como "una cifra que representa una proporción muy pequeña de la población colombiana, pero cuyos derechos y garantías merecen todo el respeto del Estado".
"La protesta pacífica se respeta, se protege y se garantiza. Pero la violencia, el vandalismo y cualquier intento de vulnerar los derechos de los demás no tendrán cabida bajo mi mandato", ha manifestado, entroncando así su valoración de las protestas con el decreto con el que ha alterado los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad colombianas ante actos de protesta. "Tan legítimo es el derecho a manifestarse como el derecho de millones de colombianos a trabajar, movilizarse libremente y vivir en tranquilidad", ha incidido.
Las marchas se producen un día después de que el dirigente ultraderechista haya aprobado el decreto 1525, ya en vigor, que "define el nuevo protocolo de actuación de las autoridades en el marco de manifestaciones públicas", según un comunicado publicado por la Presidencia colombiana, y que "regula el uso de la fuerza legítima del Estado para proteger a la ciudadanía y garantizar el derecho a la protesta pacífica".
"¡El derecho a protestar no está por encima del derecho a trabajar, estudiar, movilizarse y vivir en paz!", señaló De la Espriella al anunciar una medida que, asegura, busca "fortalecer las garantías de quienes se manifiestan pacíficamente y asegurar que las autoridades actúen, dentro del marco de la ley, frente a quienes pretendan sembrar el caos".
El primero de los artículos del decreto recoge que "frente a actos de violencia, la obligación de privilegiar el diálogo y la mediación constituye una regla de preferencia (...) y no un requisito previo que condicione, suspenda o posponga las actuaciones" de las fuerzas de seguridad.