Colombia.- Colombia elige alcaldes y gobernadores este domingo sumida en la violencia

Publicado 26/10/2019 9:47:33CET

La campaña electoral ha sido la más insegura desde que empezaron las negociaciones de paz

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

Colombia celebra este domingo unas elecciones municipales y regionales marcadas por la ola de violencia que recorre el país desde la firma en 2016 del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC, lo que hace de esta cita con las urnas la más insegura desde entonces.

Unos 36,6 millones de colombianos están habilitados para elegir este 27 de octubre a los gobernadores de los 32 departamentos del país y a más de mil alcaldes, así como a los miembros de las asambleas regionales y los consejos locales, en total, unos 3.300 cargos a repartir.

La expectativa era que el acuerdo entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia se sintiera rápidamente en el territorio colombiano, sobre todo en las zonas más afectadas por los más de 50 años de guerra.

Así fue durante los cuatro años que duró la negociación del acuerdo de paz en La Habana y en los meses inmediatamente siguientes a la firma, de la que precisamente ahora se cumple el tercer aniversario.

Sin embargo, la salida de los casi 15.000 guerrilleros de las FARC de sus escondites en la selva y su concentración en campamentos 'ad hoc' para su desarme, capacitación y reinserción social supuso un punto de inflexión.

El vacío dejado por las FARC en sus antiguos territorios ha desatado una lucha entre grupos rivales, incluidas las disidencias de las FARC, para controlar sus lucrativos negocios, como el narcotráfico, el contrabando o la minería ilegal.

Además, hay que tener en cuenta que, si bien el de las FARC era el mayor, Colombia sufre todavía cinco conflictos armados que implican a la ahora primera guerrilla, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), a la también guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL), a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y a las disidencias de las FARC.

Como consecuencia de estos combates, tanto entre estos grupos armados --destaca la guerra abierta entre el ELN y el EPL en el Catatumbo-- como con el Estado, un total de 149 ex guerrilleros de las FARC han sido asesinados en estos tres años, según el último dato de la Defensoría del Pueblo, que no incluye el caso de 'Rodolfo Fierro', que ha muerto esta semana al recibir seis disparos de un grupo de encapuchados en un Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR).

Los ataques se han dirigido con especial virulencia contra otro colectivo, el de los llamados líderes sociales o comunitarios y defensores de los Derechos Humanos. En su caso, ya van más de 400 asesinatos, de acuerdo con la Defensoría del Pueblo. Activistas y ONG aseguran que la cifra sería mucho mayor: rozaría las mil muertes.

LA CAMPAÑA MÁS INSEGURA

La campaña no ha servido de freno a la violencia, sino que, por el contrario, ha puesto en el punto de mira de los agresores a un tercer grupo, el de políticos y candidatos. Desde que arrancó este "ciclo electoral", en palabras de la Defensoría del Pueblo, se han producido 13 asesinatos, siete de los cuales han tenido como víctimas a candidatos.

Uno de los sucesos más cruentos es el de Karina García, que aspiraba a la Alcaldía de Suárez, en el departamento de Cauca (suroeste), por el Partido Liberal. El pasado 1 de septiembre, disidentes de las FARC abrieron fuego contra el coche en el que viajaba con otras cuatro personas, incluida su madre. El vehículo acabó calcinado y sus cinco ocupantes muertos.

Los partidos también han sido blanco de la violencia electoral. El pasado 11 de octubre fueron atacadas la sede en Bogotá de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, la formación política surgida de las FARC, y la de otras dos agrupaciones izquierdistas, el Partido Comunista Colombiano (PCC) y la Unión Patriótica (UP). Es como "retroceder en la historia", lamentó la jefa de UP, Aída Avella.

Así las cosas, la Defensoría del Pueblo ha declarado en "riesgo electoral" a 418 localidades. "Los grupos armados ilegales tienen interés de intervenir y lograr penetrar a las administraciones públicas mediante estrategias diversas, todas ellas impregnadas de la forma particular de actuación que dicte la lógica de la confrontación armada o la conflictividad social en el territorio", ha indicado.

Esta situación contrasta con las elecciones locales de 2015, las más pacíficas en tres décadas, y con los comicios legislativos y presidenciales de 2018, los primeros tras la firma del acuerdo de paz, que transcurrieron en relativa calma.

En este contexto, el Gobierno de Iván Duque ideó un "plan de choque" para los últimos 30 días de campaña. "Nos preocupa la violencia que se ha presentado contra los candidatos y nos preocupan los hechos que puedan atentar contra el sufragio", admitió el mandatario colombiano.

LA CARRERA POR BOGOTÁ

El cargo de mayor importancia que está en juego en esta contienda electoral es la Alcaldía de Bogotá, considerado el segundo puesto de Colombia por su alcance político, solo por detrás de la Presidencia de la República.

Claudia López compite por el Partido Verde decidida a convertirse en la primera alcaldesa de la capital. La ex senadora y ex candidata presidencial, de 49 años, simboliza la nueva izquierda de Colombia, ya desligada de las proclamas marxistas que la vinculaban a la lucha guerrillera. Era la favorita hasta que en agosto su principal rival, Luis Carlos Galán, comenzó a acortar distancias.

Ahora, Galán encabeza la carrera por Bogotá. Periodista de profesión y de 42 años es el hijo pequeño del ex candidato presidencial Luis Carlos Galán, que en 1989 fue asesinado en pleno mitin. Saltó a la arena política en 2008 como miembro del consejo local de la capital para después ocupar un escaño en el Senado. Aunque la mayor parte de su vida política ha estado vinculado a Cambio Radical, va como independiente.

Destacan igualmente las pugnas electorales por Medellín, donde el mejor posicionado es Alfredo Ramos, de Centro Democrático, el partido de Duque y del ex presidente Álvaro Uribe; Barranquilla, con Jaime Alberto Pumarejo, de Cambio Radical, como ganador virtual; y la ajustada pelea por Cali, donde Jorge Iván Ospina, del Partido Verde, y Roberto Ortiz, de Centro Democrático, están prácticamente empatados.

En cuanto a las gobernaciones, son cargos con menos visibilidad, si bien pueden llegar a ser una buena lanzadera. Aníbal García, apoyado por los partidos Verde, Liberal y de la Unidad, podría retomar los mandos del Ejecutivo de Antioquia; Clara Luz Roldán, que abandera una coalición que va desde Cambio Radical a formaciones indígenas, ganaría cómodamente en el Valle del Cauca; y Elsa Noguera, de Cambio Radical, lo haría en Atlántico.

Con todo ello, las elecciones de este 27 de octubre se configuran como un arma de doble filo. Por un lado, el Centro Democrático de Duque y Uribe tiene la oportunidad de extender y afianzar su poder territorial, aún débil en un partido político creado en 2014, y, por otro, el Gobierno tiene ante sí el reto de superar una jornada electoral sin incidencias.

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