Actualizado 25/05/2011 04:17 CET

Colombia presenta un plan para acabar con el narcotráfico y el crimen organizado en tres años

BOGOTÁ, 25 May. (Reuters/EP) -

Colombia ha presentado este martes un nuevo plan contra el narcotráfico y el crimen organizado, con el objetivo de acabar con dichos males en un plazo de tres años y consolidar así un clima de paz que sirva para impulsar la economía a nivel nacional.

La Política Integral de Seguridad y Defensa para la Prosperidad es el primer plan de esta naturaleza anunciado por la Administración de Juan Manuel Santos. Será financiado con recursos que no han sido detallados, al tiempo que reduce progresivamente la ayuda de Estados Unidos para combatir el narcotráfico.

Se trata de una actualización de la ofensiva emprendida en 2002 por el ex presidente Álvaro Uribe, sobre todo contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que obligó a los rebeldes a replegarse en apartadas zonas montañosas y selváticas. Washington, por su parte, ha entregado a Bogotá más de 5.000 millones de dólares (3.500 millones de euros) en el marco del Plan Colombia.

"Con una combinación de esfuerzos aumentados en Inteligencia, acción integral, operaciones sostenidas y fortalecimiento institucional, el sector Defensa se ocupará a fondo en acabar con las organizaciones ilegales, identificar y extinguir sus fuentes de financiación", ha explicado el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera.

Al igual que el Plan Colombia, la nueva estrategia se aplicará en los ámbitos militar y social, y contempla medidas contra guerrilleros, bandas criminales (BACRIM) conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha y cárteles de las drogas. Existe una estrecha relación entre los grupos armados y el narcotráfico.

El Gobierno llama ahora la atención sobre las conocidas como BACRIM, y pretende erradicarlas antes de que se desarrollen ampliamente. El texto sobre la nueva política indica que los departamentos de Inteligencia y Policía mantendrán unas dependencias centradas en desarticular estas bandas emergentes.

Asimismo se apunta a la intención de aumentar el número de policías en las ciudades y de desarrollar planes de seguridad con la colaboración ciudadana.