Actualizado 12/01/2006 2:27:30 +00:00 CET

Colombia.- Destituidos dos policías colombianos por caso de cocaína

BOGOTA, 12 Ene. (EP/AP) -

Dos oficiales de la policía colombiana fueron destituidos el miércoles por la Procuraduría General al ser hallados culpables del delito de concierto para delinquir, en un incidente con el ejército donde murieron siete agentes de una unidad élite y cuatro civiles.

Además de la destitución, también se les sancionó con cinco años de inhabilidad para desempeñar cargo públicos, informó el organismo estatal en un comunicado.

El castigo recayó sobre el coronel Jorge Barón Blanco y el Capitán Livio Castillo Villarreal, quienes en principio dijeron que habían organizado un operativo con el que se pretendía conocer un caso de extorsión por parte de un grupo paramilitar en la región de Consacá, municipio a unos 450 kilómetros al suroeste del país.

Los oficiales eran el comandante operativo del departamento de Nariño y el comandante de la policía judicial de la misma provincia.

La Procuraduría desvirtuó la versión y comprobó que no solo se realizó uno, sino dos operativos "con el propósito de apoderarse de una cantidad indeterminada de cocaína que se encontraba en un laboratorio" en inmediaciones de Consacá y Guatarilla.

Durante este segundo procedimiento la policía y el ejército se trabaron en una balacera que dejó siete agentes del escuadrón antiextorsión y secuestro muertos y cuatro civiles, al parecer miembros de una banda de delincuentes.

Un dictamen anterior, en enero de 2005, declaro no culpable al ejército al no ser informado por los mandos policiales del operativo contra traficantes de droga en la zona rural donde se enfrentaron la policía y el ejército en marzo de 2004.

El ejército operaba en el área contra grupos de narcotraficantes.

Según la Procuraduría la falta de los funcionarios fue calificada como "gravísima y atribuida a título de dolo, porque actuaron a pesar de conocer sus responsabilidades, violando todos los procedimientos" para el desplazamiento de unidades armadas sin justificación.

Informes anteriores mencionaron que el ejercito montó un operativo en una carretera rural en base a técnicas de combates reconocidas. Los soldados dispararon desde lejos contra el convoy de policías apoyados en reportes de inteligencia en los cuales se señalaba que los traficantes que llevaban armas de largo alcance.