Actualizado 06/02/2006 19:51:50 +00:00 CET

Colombia.- El jefe paramilitar más viejo de Colombia se desmoviliza mañana en el caserío "donde nacieron las AUC"

Isaza, tras casi 30 años de guerra, se desmoviliza mañana en Antioquia entregando tan sólo una finca de 300 hectáreas y 150 armas

BOGOTA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Ramón Isaza Arango, el jefe paramilitar más viejo de Colombia, tiene previsto desmovilizarse mañana en el caserío Las Mercedes de Puerto Triunfo, en el Departamento de Antioquia (noroeste) donde, según él mismo, nacieron las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Este hombre de 86 años de edad, 28 de los cuales dedicados a la guerra, asegura que "ni le quita ni le pone" que lo comparen con 'Manuel Marulanda', alias 'Tirofijo', jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La historia de su entrada en la guerra es similar a la de 'Tirofijo', que dice haberse armado en defensa de sus bienes. Isaza o 'El Viejo', como lo llaman, dice haber tomado las armas porque le "robaron unas gallinas, unos cerdos y dos novillas".

Este hombre de Sonsón, considerado el combatiente más antiguo de las autodefensas, se desmovilizará en el mismo lugar que el 22 de febrero de 1978 enfrentó al noveno frente de las FARC con ocho escopetas y comenzó ese grupo armado ilegal.

"Ese día vino un campesino y me dijo que venían 20 guerrilleros a buscarme. Organicé a ocho muchachos y los esperamos en dos entradas (...) y los emboscamos. Nacimos en este caserío, acá nos vieron nacer y aquí nos verán morir", dijo Isaza en este caserío, donde el colegio y hasta la iglesia se hicieron con dinero suyo, informó el diario local 'El Tiempo'.

Su historia y la de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio pasa por la de nombres tan temibles como Jaime Eduardo Rueda Rocha, Pablo Emilio Guarín, Gonzalo Pérez, su hijo Henry Pérez (asesinado en 1991) o Alonso de Jesús Baquero, 'Vladimir', cuya sola mención hace temblar a más de uno al recordar la máquina de guerra que pusieron en marcha a comienzos de los años 80 y que llenó de terror el país y lo bañó en sangre.

El grupo, aliado a los capos Gonzalo Rodríguez Gacha, 'El Mexicano', y Pablo Escobar, desató la más feroz cadena de matanzas con cientos de víctimas. Ahora confiesa que el momento más duro que vivió fueron los tres años de guerra contra Escobar, en los años 90, en los que murieron un hijo suyo y tres sobrinos. "Cuando empecé tenía 80 kilos y perdí como 20. En ninguna guerra me sentí muerto, pero con Escobar cada día pensaba que me mataban", confesó en declaraciones al diario local 'El Tiempo' recogidas por Europa Press.

'NO SOMOS LOS MAS SANTOS'

Isaza Arango confiesa que muchas veces asesinaron a personas por simple sospecha de que eran guerrilleros. "No somos los más santos, hemos cometido errores, no con una dimensión tan grande como otros (bloques) pero sí", reconoció, agregando que todos los delitos que se le imputan los carga todos los días en el bolsillo de la camisa.

'El Viejo' está acusado de la desaparición de 16 personas de la vereda La Esperanza del Carmen de Viboral. El caso lo investiga la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDDHH), que investiga la participación de la Fuerza Pública en suceso. El lo confirma.

"No voy a responder por esos desaparecidos. En una región donde la guerrilla emboscaba al Ejército, la Sijín, el Gaula o la Policía. ¿Será que esas entidades quedaban muy contentas?. Ellos investigan y si se dan cuenta dónde viven no dudan en sacarlos", acotó.

Al preguntarle si esas entidades participaron, respondió sí. "Muchas de ellas, porque les 'guarapiaron' muy duro y les mataron mucha gente", explicó. La zona era controlada por su hijo Omar, quien murió. "Estaba trabajando con el general Manosalva y el mayor Hernández. Ellos mandaban a mi hijo y a ocho muchachos más", indicó.

Mañana, tras casi tres décadas de guerra, Isaza --que está en la lista de grandes capos de Estados Unidos y está acusado en Colombia de robar gasolina al poliducto de Puerto Salgar, además del manejo de cristalizaderos de coca-- sólo entregará una finca de 300 hectáreas en Caldas y 150 armas.