Colombia/Venezuela.- Bogotá manifiesta su disposición a normalizar las relaciones con Caracas y agradece mediación

Actualizado 09/03/2010 23:37:02 CET

BOGOTÁ, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Colombia manifestó este martes su disposición a continuar las negociaciones con Venezuela para normalizar las relaciones bilaterales y expresó su agradecimiento al llamado 'grupo de países amigos' por su mediación en el conflicto entre ambos países.

"Colombia reitera la voluntad de interlocución con Venezuela en un marco de respeto y sin que afecte a la dignidad nacional. Asímismo, agradece la facilitación que ha ofrecido el grupo de países amigos y mantiene la voluntad de avanzar a través de este mecanismo", reza el comunicado facilitado por Casa Nariño.

En concreto, el Ejecutivo colombiano trasladó su agradecimiento al presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, por su implicación en el proceso de mediación que lidera con el objetivo de lograr restablecer los vínculos diplomáticos entre Caracas y Bogotá.

El texto elogia el esfuerzo realizado por Fernández en este sentido después de que el pasado 5 y 6 de marzo se trasladara hasta la frontera entre Colombia y Venezuela para propiciar una reunión entre sus mandatarios, Álvaro Uribe y Hugo Chávez, respectivamente.

Tras el enfrentamiento verbal protagonizado por Uribe y Chávez en la cumbre del Grupo de Río, celebrada entre el 22 y el 23 de febrero en la ciudad mexicana de Cancún, los países asistentes decidieron crear un grupo especial de interlocución integrado por México, Brasil y República Dominicana y encabezado por éste último.

Este mecanismo pretende restablecer las relaciones entre ambos países que permanecen rotas desde la firma en octubre de un acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos que permite a éste último desplegar 800 efectivos y 600 contratistas civiles en 7 bases ubicadas en territorio colombiano para reforzar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Venezuela interpretó este acuerdo como una amenaza para la paz y la seguridad de la región por la posibilidad de que el país norteamericano utilice Colombia como plataforma para invadir el resto del subcontinente y frenar la llamada Revolución Bolivariana.