Publicado 08/02/2021 15:36CET

Concluye la sentada en Darfur en protesta por la muerte de más de 160 personas en combates intercomunitarios en Sudán

Vista panorámica de la ciudad de El Geneina, la capital de Darfur Occidental, Sudán.
Vista panorámica de la ciudad de El Geneina, la capital de Darfur Occidental, Sudán. - UNAMID/HAMID ABDULSALAM - Archivo

MADRID, 8 Feb. (EUROA PRESS) -

La sentada de protesta levantada hace dos semanas en la ciudad sudanesa de El Geneina, capital de la región de Darfur Occidental, para protestar por la muerte de más de 160 personas en enfrentamientos intercomunitarios ha llegado a su fin tras un acuerdo entre el Gobierno y los manifestantes.

Según las informaciones recogidas por la emisora sudanesa Radio Dabanga, la delegación gubernamental, encabezada por Mohamed el Faki, miembro del Consejo Soberano de Transición, ha aceptado las demandas de las tribus árabes que iniciaron la sentada, que provocó el bloqueo de puentes y carreteras en la ciudad.

El comité de los manifestantes ha recalcado que las demandas, entre las que figuran peticiones políticas, humanitarias, sociales y legales, serán satisfechas "sin restricciones o condiciones". Entre las peticiones figuran el cese del gobernador de Darfur Occidental, Mohamed el Doma, el traslado de varios campamentos de desplazados y una reestructuración de la Policía.

Así, los manifestantes han dado un plazo de 21 días para la puesta en marcha de las medidas y han amenazado con nuevas movilizaciones en caso contrario, mientras que El Faki ha solicitado a las comunidades implicadas en los enfrentamientos que coexistan de forma pacífica y eviten nuevos incidentes.

Por su parte, el vicepresidente del Consejo Soberano de Transición, Mohamed Hamdan Dagalo, ha indicado que las fuerzas de seguridad protegerán a los civiles y los campamentos de desplazados. Dagalo, conocido como 'Hemedti', es además líder de las controvertidas Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

La región de Darfur ha sido escenario de un repunte de las tensiones intercomunitarias a pesar del acuerdo de paz entre el Gobierno y varios grupos rebeldes en octubre de 2020, que intenta poner fin a los combates que estallaron en 2003, que han dejado al menos 300.000 muertos y más de 2,5 millones de desplazados.

El Ejecutivo y los rebeldes pactaron desplegar una fuerza conjunta a raíz de la retirada de las tropas de la Operación Híbrida de la Unión Africana y Naciones Unidas en Darfur (UNAMID) pero, a pesar del fin de las operaciones de la misión y el inicio de su repliegue hace dos semanas, esta fuerza no ha sido enviada al terreno, lo que ha provocado un vacío de seguridad.

Darfur es una de las regiones más pobres de Sudán, con tasas de pobrezas superiores al 65 por ciento en Darfur Central, y cerca de cinco millones de personas han recibido ayuda humanitaria en la zona entre enero y septiembre de 2020, según datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

El expresidente Omar Hasán al Bashir, así como otros altos cargos durante su mandatos, son buscados por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por supuestos crímenes de guerra y contra la Humanidad en el marco de este conflicto.

Diversos países de la región han registrado en los últimos años cientos de enfrentamientos intercomunitarios, que se han saldado con miles de víctimas, principalmente a causa de los intentos de robo de ganado y las disputas entre pastores y agricultores en las zonas más fértiles a causa del aumento de la desertificación y el desplazamiento de poblaciones.