Publicado 09/04/2021 16:36CET

Coronavirus.- António Costa aboga por reforzar competencias de la EMA y echa en falta una posición común sobre vacunas

António Costa, primer ministro de Portugal
António Costa, primer ministro de Portugal - PEDRO FIUZA / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Portugal, António Costa, ha lamentado que los países de la Unión Europea no hayan pactado esta semana una posición común en relación a la vacuna de AstraZeneca contra la COVID-19 y ha apuntado como "lección" a futuro la necesidad de aumentar las competencias de la Agencia Europea del Medicamento (EMA).

Este organismo regulador actualizó el miércoles sus recomendaciones sobre la citada vacuna y, aunque reconoció que podía estar vinculada a casos de trombos, concluyó que los beneficios de la administración del fármaco superaban ampliamente a los riesgos.

Portugal, en su calidad de presidente de turno de la UE, convocó ese mismo día a los ministros de Sanidad del bloque a una reunión que se cerró sin posiciones comunes y derivó en medidas distintas e incluso contradictorias en función de los distintos países. En el caso luso, la vacuna de AstraZeneca solo se administrará a personas mayores de 60 años.

Costa ha insistido este viernes en que la voluntad de Lisboa era consensuar una "posición conjunta", algo que finalmente no fue posible y que le da "mucha pena", en la medida en que considera que habría "reforzado la confianza de todos" ante la campaña de vacunación que ya está en marcha en los Veintisiete.

El primer ministro de Portugal ve necesario reforzar el papel de la EMA, ya que cree que "no tiene sentido" su existencia a día de hoy si cada país puede actuar por su cuenta y al margen de las recomendaciones que dicte la agencia europea, según medios locales.

Tanto Costa como la ministra de Salud, Marta Temido, han dejado claro que Portugal resolverá la situación de las personas menores de 60 años que ya han recibido una primera dosis de Astrazeneca en base a criterios "técnicos", no políticos. En Francia, por ejemplo, se ha optado por combinar vacunas para sortear el vacío.

Portugal acumula hasta este viernes 826.327 casos de COVID-19, 694 más que el jueves, así como 16.904 fallecidos, cinco más que en el balance anterior. Al menos 486 enfermos están ingresados en hospitales, 128 de ellos en unidades de cuidados intensivos.