Publicado 02/07/2020 14:48CET

Coronavirus.- Bruselas destina 75 millones para asistir a refugiados en Libia ante el coronavirus

BRUSELAS, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha aprobado este jueves un paquete de ayudas para el norte de África, que incluirá 75 millones de euros para financiar programas de asistencia a colectivos vulnerables en Libia, entre ellos refugiados y desplazados, ante la crisis del coronavirus.

Con este paquete, que se enmarca en el Fondo de Emergencia para África, Bruselas quiere mostrar su respuesta ante el coronavirus a escala mundial, a la vez que atiende en particular las necesidades de grupos especialmente vulnerables.

En concreto, en Libia se destinarán 30,2 millones a un programa de protección para dar servicios a migrantes y grupos vulnerables, esto incluye asistencia monetaria y operaciones de evacuación de emergencia de Libia, una vez se levante las restricciones por el coronavirus.

Otros 20 millones financiarán programas relacionados con la respuesta al coronavirus, incluyendo la mejora de los servicios sanitarios y el envío de equipos de protección. Mientras que un tercer programa, dotado con 25 millones, realizará labores de estabilización en localidades del sur de país, mejorando las condiciones de vida.

Para Túnez, la Comisión Europea ha aprobado una partida de 15 millones que se destinará a un programa de salud frente al coronavirus y otro de movilidad circular con Francia para mejorar las capacidades de trabajadores jóvenes.

"En Libia mientras el conflicto armado sigue, el fondo de emergencia ha dado apoyo ya a 200.000 beneficiarios a los que provee de asistencia médica e higiénica. Ahora más de 1,7 millones de personas tienen mejor acceso a los servicios de salud, gracias a la renovación de los centros realizada con fondos comunitarios", ha valorado el comisario de Ampliación y Vecindad, Oliver Varhelyi.

En total el fondo europeo para África desarrolla 39 programas con una financiación de 888 millones de euros. Estas partidas las gestionan instituciones como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) o la agencia de la ONU para refugiados (ACNUR) y se invierten en programas humanitarios que propone Bruselas.