Publicado 11/03/2021 08:35CET

Coronavirus.- Camboya confirma su primer muerto por coronavirus desde el inicio de la pandemia

Archivo - El primer ministro de Camboya, Hun Sen
Archivo - El primer ministro de Camboya, Hun Sen - SOVANNARA / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO - Archivo

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Camboya ha confirmado este jueves el primer fallecido por coronavirus en el país y ha indicado que se trata de un hombre de 50 años que estaba hospitalizado en un hospital de la capital del país, Nom Pen.

El Ministerio de Sanidad ha indicado que el hombre fue el conductor de un ciudadano chino contagiado por la COVID-19 en la provincia de Sihanouk y que dio positivo el 27 de febrero, según ha recogido la agencia estatal camboyana de noticias, AKP.

Asimismo, ha señalado que durante las últimas 24 horas se han detectado un total de 39 casos de coronavirus en el país, por lo que el total asciende a 1.163, incluidos 652 vinculados a un brote detectado el 20 de febrero, con el que tiene relación el fallecido.

El primer ministro de Camboya, Hun Sen, ordenó el martes que todos los fallecidos por coronavirus sean incinerados porque es un "método fácil de manejar" mientras el país hace frente al brote, que ha obligado a suspender actividades y abordar una nueva ley con medidas sanitarias.

En este contexto, el Gobierno ha suspendido las clases en algunas escuelas y ha dado instrucciones para el teletrabajo, entre otras medidas. Asimismo, el Senado tiene programada una sesión extraordinaria este jueves para debatir y sacar adelante un nuevo proyecto de ley con unas medidas más estrictas contra la COVID-19.

El documento fue propuesto por el Gobierno a finales de febrero y aprobado por la Asamblea Nacional el 5 de marzo y responde al reciente brote de coronavirus. Así, establece medidas en relación a la prohibición de viajes, reuniones, actividades comerciales, cierres de lugares considerados fuente de infecciones y la prohibición de ciertos productos.

La ley contempla que las personas que incumplan las medidas se enfrentarán a sanciones que van desde multas hasta la revocación de licencias comerciales o penas de prisión. En concreto, la pena de cárcel más grave serían entre 10 y 20 años para un persona que propague el virus de forma intencionada y bajo las órdenes de un grupo organizado.