Publicado 06/10/2021 17:26CET

Coronavirus.- Los casos de COVID-19 se triplican en el noroeste de Siria respecto a julio

Archivo - Un trabajador sanitario en un hospital especial para casos de coronavirus en Idlib, en el noroeste de Siria
Archivo - Un trabajador sanitario en un hospital especial para casos de coronavirus en Idlib, en el noroeste de Siria - Anas Alkharboutli/dpa - Archivo

World Vision pide a los donantes financiación "urgente" para suministros sanitarios

MADRID, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

La región del noroeste de Siria se encuentra inmersa en una tercera ola de contagios de COVID-19, cuyos casos confirmados se han triplicado en septiembre en comparación con julio, una cifras constatadas pese a la escasa capacidad diagnóstica de la zona.

Así lo ha denunciado la ONG World Vision, que ha detallado que sólo el 1,3 por ciento de la población está vacunada en una región en la que la positividad de las pruebas diarias oscila entre el 53 y el 61 por ciento desde mediados de septiembre, en comparación con el 6 por ciento de junio.

Actualmente, la realización de pruebas en el noroeste de Siria se ha suspendido "por completo" debido a la falta de recursos tanto dentro como fuera de los campamentos, incluso mientras las camas de las unidades de cuidados intensivos de los centros de COVID-19 están "a plena" ocupación.

Con la suspensión de las pruebas durante toda una semana, será "imposible" hacer un seguimiento preciso del número de nuevos casos positivos y es probable que aumente la cifra de muertos, especialmente en los campamentos y lugares de mayor densidad de población. Más del 13 por ciento de los casos confirmados de COVID-19 viven en campamentos.

Además, y mientras los países con mayores ingresos vuelven a la normalidad, World Vision ha recordado que Siria sólo dispone de 13 concentradores de oxígeno en toda la región noroeste y a principios de agosto ya se solicitaron 97.000 kits de análisis que "no se han materializado".

"La gente está muriendo en el noroeste de Siria porque no puede acceder a los hospitales ni a los centros de salud públicos", ha resumido el director de respuesta de World Vision Siria, Johan Mooij, que ha lamentado que los centros de salud "están llenos o no tienen el equipo médico necesario para el tratamiento de la COVID-19 u otras morbilidades como el cáncer". "Incluso las instalaciones apoyadas por World Vision están al cien por ciento de ocupación", ha agregado.

Por otro lado, Mooij ha puntualizado que han fallecido médicos esta semana a causa de la COVID-19. "Con el preocupante aumento de casos entre el personal sanitario y un sistema de salud diezmado, nadie está a salvo hasta que todos lo estemos", ha incidido, antes de remarcar también la escasa capacidad de los laboratorios.

Los niños sirios también están expuestos al virus, y durante los primeros cinco días de octubre ya se han diagnosticado 131 niñas y niños con COVID-19 en el noroeste de Siria.

En este contexto, World Vision ha hecho un llamamiento a los donantes para que proporcionen "urgentemente" financiación "de emergencia" para suministros sanitarios, que son necesarios "desesperadamente". De forma paralela, la ONG se ha declarado "preparada" para responder a la crisis.

Siria sólo ha recibido el 30,2 por ciento de los fondos necesarios para responder a las inmensas necesidades del país, mientras que el número de personas que necesitan ayuda humanitaria ha aumentado un 20 por ciento en comparación con el año pasado, alcanzando los 13 millones en 2021.

"La comunidad internacional debe actuar ahora antes de que sea demasiado tarde", ha advertido Mooij. "Siria se enfrenta a una compleja crisis sanitaria, a un conflicto, a un grave deterioro económico, a un riesgo inminente de inseguridad alimentaria grave y a una de las peores crisis de protección infantil presenciadas hasta ahora", ha remachado.

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