Publicado 24/04/2020 14:04CET

Coronavirus.- División en las autoridades paquistaníes ante posibles contagios en las mezquitas abiertas por el Ramadán

Coronavirus.- División en las autoridades paquistaníes ante posibles contagios e
Coronavirus.- División en las autoridades paquistaníes ante posibles contagios e - -/PPI via ZUMA Wire/dpa

ISLAMABAD, 24 Abr. (DPA/EP) -

Las autoridades locales paquistaníes han mostrado opiniones contrarias ante la decisión del Gobierno de mantener abiertas las mezquitas del país ante una nueva ola de contagios de coronavirus, a pesar de las medidas extraordinarias de seguridad impuestas para entrar a los recintos, escenario de oraciones multitudinarias durante el mes sagrado del Ramadán que acaba de comenzar.

El Gobierno federal ha capitulado ante las presiones de los clérigos islámicos pero la llamada a la oración no ha calado por completo en todo el país. De hecho, en la provincia de Sindh las advertencias médicas han causado efecto entre la población y el Gobierno se ha negado a ceder ante las pretensiones de los religiosos.

"De ninguna manera vamos a poner vidas en peligro", ha sentenciado el ministro jefe de la provincia, Murad Alí Shah, que ha ordenado un toque de queda de tres horas de duración durante las oraciones vespertinas, después de que los médicos rogaran que impidiera las concentraciones religiosas porque podrían detonar una ola de contagios incontrolables.

"Las próximas tres o cuatro semanas son cruciales. Como la gente se reúna para rezar, vamos a convertirnos en otro Estados Unidos", ha advertido uno de los principales asesores médicos del Gobierno, el doctor Ashraf Nizami.

El país registra ya un total de 237 muertos y más de 11.000 contagios en un momento en que el apogeo de la curva de casos todavía está, como mínimo, a seis semanas de distancia.

Sin embargo, el primer ministro del país se ha negado a cerrar las mezquitas y ha promulgado en su lugar una normativa de distanciamiento social bastante estricta, que sin embargo no ha convencido al ministro jefe de Sindh. "Me parece una medida reactiva, y aquí lo que necesitamos son medidas proactivas", ha explicado.