Publicado 28/10/2020 18:56CET

Coronavirus.- Los líderes de la UE discuten este jueves cómo impulsar los test rápidos como respuesta a la segunda ola

Varios tests rápidos de antígenos de detección de coronavirus en una mesa del Ce
Varios tests rápidos de antígenos de detección de coronavirus en una mesa del Ce - David Zorrakino - Europa Press

BRUSELAS, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se reunirán este jueves por videoconferencia con el reto de mejorar la coordinación en sus estrategias de rastreo y contención del coronavirus, en una semana en la que varios de ellos han dado los primeros pasos hacia un nuevo confinamiento por el temor a la segunda ola de la pandemia, que solo en la última semana ha sumado más de un millón de europeos contagiados.

El presidente del Consejo europeo, Charles Michel, que prevé reunir por videoconferencia a los líderes varias veces en las próximas semanas para evitar la fragmentación en el combate contra el virus, quiere que los esfuerzos se focalicen ahora en el reconocimiento mutuo de nuevos test más rápidos y en diseñar una estrategia común de vacunación.

"Hay dos grandes hipótesis: O bien reconfinamos con el impacto económico, social y psicológico que ello conlleva, o bien logramos desplegar con eficacia a escala europea los test", resumió Michel la víspera de la primera videoconferencia en una entrevista con la emisora francesa RTL.

El bloque espera que a finales de año se haya definido al menos si alguna de las candidatas a vacuna ofrece las garantías suficientes de seguridad e inmunidad para empezar a distribuirla en los primeros meses o primavera de 2021, aunque tanto Michel como los expertos de la Comisión Europea advierten de que habrá que esperar aún "mucho" antes de que las dosis puedan distribuirse "a gran escala".

Por ello, el presidente del Consejo pedirá a los mandatarios europeos superar las diferencias que evidencian sus políticas nacionales contra la pandemia y traten de definir estrategias y plazos comunes no solo de cara a las campañas de vacunación -por ejemplo para consensuar qué colectivos tendrán acceso primero--, sino también en otras áreas clave.

Así, se espera que los líderes discutan sobre las restricciones de viaje entre zonas de mayor riesgo --una vez que acordaron no aplicar medidas para las zonas con poca incidencia--, sobre cómo armonizar los criterios de las cuarentenas que ahora oscilan entre una y dos semanas según el Estado miembro y comprometerse a un reconocimiento mutuo y homologación de pruebas rápidas de antígenos que ayuden a rastrear mejor los contagios cuando la propagación es ya comunitaria.

La propia Von der Leyen ha concedido que los test rápidos no son tan fiables como las PCR, pero ha destacado que puede ser una herramienta que complemente estas pruebas, porque los resultados se obtienen más rápido y resultan más económicos. Este reto es, además, fundamental en un momento en el que países como Bélgica han dejado de realizar PCR a los pacientes asintomáticos porque no tiene reservas suficientes para testar a todos los contactos de riesgo.

La Comisión, de hecho, anunció hace solo una semana que desbloqueará 100 millones de euros para comprar entre 15 y 20 millones de pruebas de antígenos rápidas para detectar el SARS-CoV-2