Publicado 09/08/2020 13:36CET

Coronavirus.- Los manifestantes protestan durante 12 horas seguidas en Israel en plena crisis del Gobierno de coalición

Coronavirus.- Los manifestantes protestan durante 12 horas seguidas en Israel en
Coronavirus.- Los manifestantes protestan durante 12 horas seguidas en Israel en - Ilia Yefimovich/dpa - Archivo

La batalla por los presupuestos amenaza con colapsar de nuevo el Gobierno y abocar al país a sus cuartas elecciones en dos años

MADRID, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los manifestantes contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han cumplido este domingo una de las jornadas más largas de protesta contra el mandatario desde el inicio de las concentraciones para exigir su dimisión, en medio de una nueva crisis del Gobierno de coalición, que ha suspendido el Consejo de Ministros de hoy al ser incapaz de negociar un acuerdo sobre un nuevo paquete de medidas económicas para paliar el efecto de la pandemia.

Las manifestaciones, que han aglutinado a decenas de miles de personas, 15.000 de ellas solo en Jerusalén, comenzaron este sábado por la tarde y se repitieron en la residencia del primer ministro, al norte de Tel Aviv, y en varias carreteras de la costa de Israel, hasta terminar esta mañana, cuando la Policía ha tenido que detener a tres personas que se negaban a desbloquear una autovía.

Mientras tanto se producía la inusual cancelación del habitual Consejo de Ministros semanal, una situación que ha vuelto a poner de manifiesto la enorme tensión entre el derechista partido Likud de Netanyahu y la alianza de centro Blanco y Azul, del ministro de Defensa, Benny Gantz.

La coalición abandonó la sesión tras acusar a Netanyahu de ignorar las condiciones establecidas para formar Gobierno y de intentar provocar deserciones en sus filas para sumarlas al Likud, en medio de una segunda ola de contagios, de la causa abierta contra el primer ministro por corrupción y, sobre todo, de las negociaciones sobre los presupuestos generales para 2021 y 2022, que deberán incluir medidas adicionales de ayuda y que tienen que ser aprobados en un plazo máximo de dos semanas --la fecha límite es el 25 de agosto--.

Oficialmente, Gantz argumenta que el Likud no ha ofrecido los suficientes detalles sobre su propuesta de 2.100 millones de euros adicionales para los afectados por la COVID-19, mientras el partido de Netanyahu acusa a sus socios de obstaculizar las negociaciones. Sin embargo, según fuentes de Azul y Blanco se trata de una maniobra de Netanyahu para aferrarse al poder.

El problema de los presupuestos es que abarcan dos años en lugar de uno, lo que significa que Netanyahu sería incapaz de utilizar la hipotética negociación del año próximo para obstaculizar a Gantz quien, según las reglas de la coalición, debería asumir el año que viene la jefatura del Gobierno, según los expertos. De puertas hacia fuera, el Likud argumenta que Azul y Blanco está complicando innecesariamente una negociación al reclamar los dos años estipulados en su acuerdo, porque sería más fácil aprobar los presupuestos de año en año, como es tradición.

"DECIDIDO A VOLVER A LAS URNAS"

Fuentes de Azul y Blanco pronostican un panorama aciago. "La formación de la coalición ha sido un error", explican al 'Times of Israel. "No hay posibilidad real de resolver la crisis presupuestaria porque Netanyahu está decidido a volver a las urnas".

"No estábamos seguros de si Netanyahu cumpliría el acuerdo de rotación para el cargo de primer ministro, pero ahora resulta que ni siquiera está esperando hasta noviembre de 2021. Lo quiere desmantelar todo ahora, simplemente por temor a que Gantz le sustituya como primer ministro", han lamentado.

Por contra, el ministro de Finanzas, Israel Katz, ha denunciado la falta de consenso de la alianza de Gantz. "Han cruzado una línea roja. Azul y Blanco ha pasado de un desacuerdo político a dañar seriamente al público en general", ha lamentado en declaraciones a la radio del Ejército israelí.

Si la coalición no consigue acordar los presupuestos o enmendar la ley israelí como último recurso, el Parlamento será disuelto e Israel estará abocado, por cuarta vez en menos de dos años, a celebrar elecciones.

A todo esto, la infección sigue su rumbo. Según las últimas estimaciones del sábado, el número de casos confirmados de coronavirus en Israel aumentó a 80.991, después de un incremento de 1.716 infecciones en 24 horas, y la cifra de muertos ha subido a 581, en el cuarto día consecutivo en el que el recuento de nuevos contagios se ha mantenido por encima de los 1.700.