Publicado 16/04/2021 15:08CET

Coronavirus.- Más de 31 millones de personas sufrirán inseguridad alimentaria entre junio y agosto en África occidental

Archivo - Una madre da de comer a su hijo desnutrido en Burkina Faso
Archivo - Una madre da de comer a su hijo desnutrido en Burkina Faso - UNICEF/JADWIGA FIGULA - Archivo

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de 31 millones de personas sufrirán inseguridad alimentaria en África occidental y central entre junio y agosto, la temporada de escasez en la zona, cuando no hay suficientes alimentos antes de que comience la próxima cosecha, según ha alertado este viernes el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Esta cifra representa un 30 por ciento más respecto al año anterior y es el más alto registrado en la mayor parte de la década, ha agregado el PMA, que cita un análisis de seguridad alimentaria publicado bajo el auspicio del Comité Interestatal Permanente para el Control de la Sequía en el Sahel.

El hambre en estas zonas de África se incrementa debido al aumento en el precio de los alimentos, en unas regiones que ya se enfrentan al conflicto y al colapso socioeconómico derivado de la pandemia de COVID-19.

"En África occidental, el conflicto ya lleva al hambre y a la miseria", ha lamentado el director regional para la zona del PMA, Chris Nikoi. "El implacable aumento en el precio (de los alimentos) actúa como un multiplicador de la miseria, llevando a millones al hambre y a la desesperación", ha agregado, subrayando que los alimentos están disponibles, pero las familias, "simplemente", no pueden permitirse pagar por ellos.

El precio de los alimentos se ha incrementado dramáticamente en toda la región, ha señalado el PMA. Los productos básicos locales aumentaron su precio en casi un 40 por ciento en cinco años, pero en algunas áreas se incrementaron hasta más del 200 por ciento, debido al impacto económico de las medidas implementadas para contener la COVID-19. En este contexto, los ingresos de las familias se han desplomado en medio de reducciones comerciales, en el turismo y las actividades informales, entre otras.

"A no ser que los mercados se estabilicen, la asistencia alimentaria podría ser la única fuente de esperanza para millones de familias", ha aseverado Nikoi, que ha insistido en que las necesidades en este sentido son "inmensas".

En cuanto a la violencia, la agencia dependiente de Naciones Unidas ha puesto el foco en que obliga a la ciudadanía a huir de sus hogares y abandonar sus cultivos y fuentes de beneficios, lo que les empuja a la inseguridad alimentaria. Estos episodios se registran en el norte de Nigeria, Burkina Faso, Malí, Níger, República Centroafricana (RCA) y las regiones noroeste y suroeste de Camerún.

Nikoi ha advertido de que, si el PMA no puede incrementar los fondos necesarios para prestar apoyo, "simplemente no podremos mantenernos". "No podemos dejar que 2021 sea el año del recorte de las raciones", ha implorado.

El PMA planea prestar asistencia a casi 18 millones de personas en África occidental y central en 2021, con un 68 por ciento de ellos ya en situaciones de crisis y emergencia. La agencia de la ONU necesita 770 millones de dólares (más de 642 millones de euros) en los próximos seis meses para operar en 19 países de la región.

LA SITUACIÓN EN ÁFRICA SUBSAHARIANA

Por otro lado, el director del Departamento de África del Fondo Monetario Internacional (FMI), Abebe Aemro Selassie, ha informado de que se prevé que el número de personas que viven en pobreza extrema en África subsahariana haya aumentado en más de 32 millones de personas, en el marco de la crisis derivada de la pandemia de COVID-19.

El FMI estima que la economía de la región se contrajo un 1,9 por ciento en 2020, "el peor resultado registrado", ha confirmado en rueda de prensa. No se espera que la producción per cápita en la región vuelva a los niveles de 2019 hasta después de 2022, mientras que los ingresos per cápita no volverán a los niveles anteriores de la pandemia hasta 2025 en muchos países.

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