Publicado 10/03/2021 06:27CET

Coronavirus.- Las personas encarceladas se ven afectadas "de manera desproporcionada" por la COVID-19, alerta la ONU

Archivo - 14 April 2020, Malaysia, Kuantan: Workers in protective clothings take part in an operation to disinfect the Penor prison as a pre-emptive measure to curb the spread of coronavirus. Photo: Mohd Faizol Aziz/BERNAMA/dpa
Archivo - 14 April 2020, Malaysia, Kuantan: Workers in protective clothings take part in an operation to disinfect the Penor prison as a pre-emptive measure to curb the spread of coronavirus. Photo: Mohd Faizol Aziz/BERNAMA/dpa - Mohd Faizol Aziz/BERNAMA/dpa - Archivo

MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las personas encarceladas se ven afectadas "de manera desproporcionada" por la COVID-19, ha alertado este martes Naciones Unidas, mientras que se estima que hay más de 527.000 presos que se han contagiado de coronavirus en todo el mundo.

El experto en reforma penitenciaria en la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Philipp Meissner, ha advertido sobre esta situación con motivo del XIV Congreso de la ONU sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, que se celebra en Tokio.

Respecto a la cifra de contagios, Meissner ha explicado que "con una capacidad de prueba limitada en muchas jurisdicciones y la situación en rápida evolución, el número real puede ser mucho mayor".

Además, en este contexto carcelario, no solo se ven afectados los presos, sino también los funcionarios de prisiones, los profesionales de la salud y otras personas que trabajan en las prisiones, que enfrentan un mayor riesgo de infección.

"Sin duda, las cárceles son entornos de alto riesgo de COVID-19 para quienes viven y trabajan allí", ha lamentado Meissner.

Los sistemas penales con recursos relativamente buenos también enfrentan a serios desafíos para mitigar el impacto de la pandemia en las cárceles, aunque las consecuencias son "particularmente graves" en aquellos que están sobrecargados, incluso debido a "la negligencia sistémica, la falta de personal y otros recursos".

El hacinamiento en las cárceles, "que continúa afectando a la mayoría de los países en todo el mundo, aumenta exponencialmente los desafíos planteados por la COVID-19 y la viabilidad real de introducir medidas significativas de prevención y control de infecciones", ha explicado el experto.

Respecto a la respuesta de los países frente a este problema, Meissner ha asegurado que aunque algunos están atendiendo los llamamientos de la ONU y han llevado a cabo "esfuerzos encomiables", es necesario "hacer más para abordar plenamente la difícil situación de los presos durante la pandemia y mitigar el riesgo de COVID-19 en las cárceles; que debería incluir programas de vacunación".