Publicado 13/04/2020 12:55CET

Coronavirus.- En Zimbabue, a la crisis económica y alimentaria se suma ahora el coronavirus

Coronavirus.- En Zimbabue, a la crisis económica y alimentaria se suma ahora el
Coronavirus.- En Zimbabue, a la crisis económica y alimentaria se suma ahora el - WFP/TATENDA MACHEKA
Zimbabue Zimbabue Zimbabue

El PMA prevé que las cosechas este año sean peores que en 2019, cuando se cubrieron menos de la mitad de las necesidades en el país

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

Zimbabue atravesaba ya una grave crisis económica y alimentaria, resultado esta última en gran medida de los envites de la naturaleza, que había dejado a unas 7 millones de personas necesitadas de algún tipo de asistencia que la llegada del coronavirus y las medidas adoptadas por el Gobierno para combatirlo amenazan con agravar.

El fin del régimen de Robert Mugabe en noviembre de 2017 y la llegada al poder de Emmerson Mnangagwa no trajo a los zimbabuenses la esperada recuperación económica, tras años de galopante inflación. Además, en los últimos años el país se ha visto golpeado por una fuerte sequía pero también por ciclones e inundaciones, lo cual ha tenido un fuerte impacto en la producción agrícola.

Como resultado de todo ello, la ONU estima que en Zimbabue hay unas 7 millones de personas necesitadas de asistencia, incluidos 4,3 millones --el 46 por ciento de la población-- en situación de inseguridad alimentaria grave y que por lo tanto no tienen garantizado su sustento. Este último dato ha aumentado en el arranque de 2020, ya que a finales de 2019 había 3,8 millones.

La vulnerabilidad de quienes viven en las ciudades, donde por ahora se acumulan principalmente los casos de coronavirus, también ha aumentado debido a la mala situación económica, lo que ha dejado a unos 2,2 millones de personas en inseguridad alimentaria en ellas y forzadas a recurrir a mecanismos de supervivencia negativos.

Las medidas restrictivas adoptadas por el Gobierno, que el 19 de marzo declaró el Covid-19 desastre nacional y el 30 de marzo impuso el confinamiento de la población, amenazan con tener un fuerte impacto en un país donde más del 90 por ciento del empleo está en el sector informal, el más golpeado.

LA TRAGEDIA ACTUAL PODRÍA CONVERTIRSE EN CATÁSTROFE

"Dado que la mayoría de los zimbabuenses ya tienen problemas para poner comida sobre la mesa, la pandemia de coronavirus amenaza con agudizar y ampliar la desesperación", advierte el director del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Zimbabue, Eddie Rowe, que defiende la necesidad de "hacer todo lo posible para evitar que esta tragedia se convierta en una catástrofe".

En 2019, según el PMA, la producción de cereal en el país fue la mitad que en 2018 y menos de la mitad de las necesidades de Zimbabue. Ahora, los expertos predicen que la cosecha de este año será aún más escasa en un país donde buena parte de los alimentos son producidos por agricultores de subsistencia que dependen de una única y cada vez menos fiable estación lluviosa.

La hiperinflación sin precedentes ha hecho que los precios de los productos básicos estén fuera del alcance de buena parte de los zimbabuenses, por lo que las familias están optando por comer menos, vender sus escasas pertenencias o contraer deudas que no saben cómo podrán devolver.

Rebecca Kapaira, una madre de cinco hijos, es una de ellas. "Como madre soltera tengo que trabajar el doble, como madre y como padre", explica al PMA, subrayando que no puede "comprar lo básico porque el precio de ayer ya no es el de hoy". "Nuestra economía es tan inestable que para nosotros es difícil sobrevivir", subraya esta agricultora que vive en el distrito de Shamva, en la provincia de Mashonaland Central.

NO HAY DONDE CONSEGUIR COMIDA

"En los dos últimos años no hemos cosechado nada", se lamenta. "Nuestra comunidad no ha sido capaz de predecir las pautas de lluvia. Nuestro calendario parece equivocarse cada vez y los cultivos nunca maduran lo suficiente para cosecharlos", explica. "No hay dónde conseguir comida", denuncia, destacando que en su caso no tiene "nada que dar" a sus hijos por lo que opta por saltarse ella las comidas para que ellos puedan comer algo.

En los últimos meses, la asistencia del PMA ha ayudado a paliar la situación en seis de los nueve distritos que en 2019 fueron clasificados en el nivel de "emergencia", permitiendo rebajarlo al de "crisis" pero ahora 56 de los 60 distritos del país se encuentran en esta misma situación. Además, la falta de fondos está impidiendo cumplir el objetivo de asistir a 4,1 millones de zimbabuenses, una cifra que en marzo fue de 3,7 millones.

Rebecca teme ahora que la propagación del Covid-19, que hasta el momento deja catorce casos y tres muertos en el país, ponga fin a la asistencia alimentaria que recibe del PMA. "Si todas las fronteras están cerradas, entonces el transporte de alimentos a nuestras comunidades se verá afectado", señala y advierte: "La falta de acceso a comida significa hambre para nuestras familias".

Además alerta de que mujeres y niñas "serán las más afectadas". "Somos las mujeres las que hacemos las tareas del hogar, las que recogemos leña para cocinar del bosque, las que cogemos agua de pozos sin protección, para lo cual hacen falta dos o tres personas para bombearla. No podemos mantener el distanciamiento social, somos las más expuestas", lamenta.

EL PMA APUESTA POR MANTENER LA ASISTENCIA

El director del PMA en Zimbabue coincide con Rebecca en la importancia de que la asistencia que la agencia de la ONU venía ofreciendo a quienes pasan hambre no se vea obstaculizada por el coronavirus. "El PMA tiene un papel crítico que desempeñar manteniendo un programa de asistencia alimentaria reforzado al tiempo que apoya la respuesta del país a la pandemia", señala Rowe.

"Debemos ser capaces de distribuir ayuda a plena capacidad", subraya. Para que esto sea posible, el PMA ha negociado con el Gobierno de la vecina Sudáfrica con el fin de garantizar que se mantiene abierto un corredor humanitario y que el flujo de alimentos hacia Zimbabue no se interrumpe.

Pero, para que esto ocurra, el PMA necesita urgentemente 130 millones de dólares con los que mantener sus operaciones hasta agosto ya que, de lo contrario, millones de zimbabuenses se verían abocados a pasar hambre. En total, la ONU ha solicitado 715 millones de dólares para atender las necesidades humanitarias en Zimbabue en 2020.

Entretanto, la agencia de la ONU ya está adoptando medidas de prevención frente a la eventual propagación del coronavirus en sus distribuciones. "El mes pasado, nos concentrábamos en grandes grupos, en función del tamaño de la familia, para recoger y repartir la comida", cuenta Rebecca. "Ahora estamos supervisados por trabajadores sanitarios que nos dicen cómo sentarnos y que no deberíamos acercarnos los unos a los otros", añade.