Publicado 14/07/2020 18:04CET

Costa de Marfil.- Costa de Marfil adopta una postura defensiva en el norte para evitar la infiltración de yihadistas

Costa de Marfil.- Costa de Marfil adopta una postura defensiva en el norte para
Costa de Marfil.- Costa de Marfil adopta una postura defensiva en el norte para - 2017 GETTY IMAGES / ANDREW RENNEISEN - Archivo

MADRID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Costa de Marfil ha aprobado la creación de una zona operativa militar en el norte del país con el fin de pasar la defensiva para evitar la infiltración de yihadistas tras el atentado registrado el pasado mes de junio contra una base militar en la zona que dejó una decena de muertos.

"Ante la inseguridad persistente en las fronteras entre Costa de Marfil, Malí y Burkina Faso debido a la presencia de grupos armados terroristas en estos países vecinos y tras el ataque (...) del 11 de junio, el Consejo ha autorizado la creación de una zona operativa en el norte de nuestro país", informó el Ejecutivo tras el consejo de ministros del lunes.

Con la creación de dicha zona de operaciones, se podrá "pasar de la fase de vigilancia de las fronteras a una postura defensiva con una fuerte capacidad de reversibilidad en misión ofensiva con vistas a impedir cualquier infiltración de estos grupos armados en territorio nacional", ha explicado.

El objetivo de la creación de esta zona es reforzar las capacidades operativa de las tropas que forman parte de la operación 'Fronteras estancas', sobre todo en el norte, así como disponer de un mando único para las operaciones militares que permita una "mejor coordinación" de las Fuerzas de Defensa y Seguridad en esta parte del país.

Igualmente, ha aclarado el Ejecutivo marfileño, permitirá "organizar la defensa civil en materia de lucha contra el terrorismo y garantizar su coordinación con las operaciones militares" y facilitar que los oficiales al mando permanezcan largos periodos para "un mejor conocimiento del terreno y de la población" entre otras cosas.

El atentado de Kafolo, muy cerca de la frontera con Burkina Faso, fue el primero registrado en Costa de Marfil desde el ocurrido en marzo de 2016, en la ciudad costera de Grand Bassam en el que murieron al menos 16 personas y que fue reivindicado por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). En esta ocasión, ninguno de los grupos que operan en el Sahel ha reivindicado la autoría.

Desde hace tiempo, existe una creciente preocupación tanto entre los países de la región como entre los expertos en yihadismo, de que las actividades de los grupos terroristas que operan en el Sahel se extiendan a los países del golfo de Guinea, sobre todo teniendo en cuenta la implantación de estos en Burkina Faso, país que comparte frontera con Benín, Costa de Marfil, Ghana y Togo.