Actualizado 17/02/2006 11:17:50 +00:00 CET

C.Rica.- El ex presidente Rodríguez denuncia estar siendo víctima de "una persecución" política y judicial en su contra

Rodríguez confía en que en el nuevo Gobierno "el poder judicial actúe con independencia" y que la corrupción no alcance a jueces superiores

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ex presidente Miguel Angel Rodríguez (1998-2002) asegura que está siendo víctima de "una persecución" política que viola "su presunción de inocencia y su libertad", organizada en su momento por el Gobierno del aún mandatario Abel Pacheco, orquestada desde la Fiscalía de Costa Rica y publicitada por medios de comunicación locales, como los del grupo 'La Nación' y 'Canal 7'.

Según denunció el ex mandatario en una entrevista con Europa Press, tras ser detenido por un supuesto caso de corrupción, la Fiscalía de Costa Rica sigue sin realizar una acusación formal en su contra y lo mantiene en libertad bajo fianza, a pesar de que esta semana se cumplieron 16 meses de su arresto.

Miguel Angel Rodríguez, quien volvió voluntariamente a su país para responder ante la Justicia sobre un caso en el que se le imputaba el supuesto cobro de sobornos pagados por la compañía de telecomunicaciones francesa Alcatel, fue detenido el 15 de octubre de 2004 a su llegada al aeropuerto internacional de San José, cuando aún era secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), a pesar de haber renunciado previamente en Washington para responder a estas acusaciones de corrupción.

"Aunque suene extraño que esto ocurra en Costa Rica, un país democrático, yo renuncié a mi cargo como secretario de la OEA --al que accedí por el voto unánime de los 34 estados miembros-- para colaborar con la investigación que se me imputaba", contó Rodríguez en una entrevista concedida a Europa Press.

"A pesar de que volví voluntariamente, se me tomó preso en el mismo aeropuerto y se me movilizó en 'perrera', presentándome como culpable ante los medios de comunicación (...) 16 meses después de este episodio, no hay una acusación formal en mi contra", denunció el ex presidente, que tras su detención pasó cinco meses en prisión y siete en arresto domiciliario.

"La prisión preventiva tan sólo se aplica cuando hay riesgo de fuga, de alterar pruebas o delito continuado, no cuando se vuelve voluntariamente al país y se renuncia al asilo internacional para enfrentar unas acusaciones", denunció también.

A su juicio, esta aún siendo víctima de "una persecución que viola su presunción de inocencia y su libertad" orquestada desde la Fiscalía, que aún no realizó ninguna acusación en su contra, y fomentada por medios de comunicación como 'La Nación' y 'Canal 7', que impulsan un "juicio mediático" en su contra para predisponer a los jueces que le procesarán en un futuro.

La Fiscalía, promotora de la persecución en su contra, busca "aumentar su poder y que el gobierno aumente los recursos públicos para ellos". "Además, (la Fiscalía) quiere debilitar la investigaciones abiertas por la Asamblea Legislativa sobre el poder Judicial", añadió.

ESPERANZA EN EL NUEVO PRESIDENTE

Ante esta situación, Rodríguez confía en que, con el nuevo Gobierno, "el poder judicial actúe con independencia del poder ejecutivo y que la corrupción no alcance a los jueces superiores, tan sólo a la Fiscalía y al Ministerio Público".

"El nuevo Código, aprobado a mediados de los años 90 para luchar contra la delincuencia común, dio mucho poder a la Fiscalía y rompió el equilibrio que espero se reestablezca y que la Sala Constitucional realice una interpretación de la norma que limite el tiempo para (que la Fiscalía) realice la acusación" en su contra, indicó.

Asimismo, confía en que el nuevo presidente del país acabe con el inmovilismo que caracterizó al Gobierno del mandatario saliente, su compañero en el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) Abel Pacheco, que a su juicio "no se la jugó nunca en plantear temas como el TLC, que en un año entero no se presentó ante el Congreso".

"La Administración de Pacheco fue absolutamente temerosa de emprender cualquier acción que pudiera molestar a la opinión pública o a los medios de comunicación", explicó el ex mandatario, denunciando que el presidente saliente perdió mucha popularidad durante su mandato, un reconocimiento que Pacheco "aumentó cuando puso en marcha la persecución" en su contra.

Rodríguez continúa presentando recursos internos para resolver su situación, entre ellos un Habeas Corpus y varios amparos ante la Corte Constitucional, hasta ahora sin resultados. "Cuando todo acabe, si alguna vez acaba, volverá a la lucha por los Derechos Humanos", avanzó el ex presidente, que no descarta para ello su vuelta a la política.

El ex mandatario llegó a la Presidencia de Costa Rica con el PUSC en 1998. En el año 2004, el presidente Pacheco le exigió renunciar a la secretaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) un mes después de asumir el cargo, para que enfrentara las acusaciones que pesaban en su contra por supuestos pagos anómalos en Costa Rica.

Además de Rodríguez, otro ex gobernante de la Unidad, Rafael Angel Calderón (1990-1994), también enfrenta cargos por supuestamente recibir sobornos durante su gobierno, lo que según analistas derivó en una caída de las simpatías al PUSC a menos del 3% para el candidato oficialista, el candidato del PUSC Ricardo Toledo.