Crónica Argentina.- Detenido en Buenos Aires Raúl Guglielminetti, uno de los 'símbolos' de la represión de la dictadura

Actualizado 10/08/2006 16:35:30 CET

El juez pide la extradición de diez uruguayos que actuaron en el centro de torturas Automotores Orletti en el marco del Plan Cóndor

BUENOS AIRES, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

El ex agente de los servicios de inteligencia de Argentina Raúl Antonio Guglielminetti, un conocido represor que actuó durante la última dictadura militar, fue detenido ayer en la localidad bonaerense de Mercedes por orden del juez federal Daniel Rafecas, que investiga su participación en las violaciones de Derechos Humanos que se cometieron en el centro de torturas 'Automotores Orletti', bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército.

El juez Rafecas ordenó también detender a dos ex miembros de la Fuerza Aérea, el vicecomodoro Néstor Guillamondegui y el teniente coronel Rubén Visuara, de la Secretaría de Inteligencia durante la dictadura, acusados de ser encargados de los "grupos operativos" en la represión, quienes ya se habrían entregado a la Justicia.

Además, se ordenó el arresto del ex agente Honorio Martínez Ruiz, que ya está detenido desde 2005 por el robo de cajas de seguridad de Banco Nación; y Eduardo Alfredo Zapato Ruffo, lugarteniente de Aníbal Gordon en la Triple A, también señalado como uno de los más crueles torturadores del centro de Automotores Orletti.

Las detenciones corrieron a cargo de INTERPOL y a los acusados se les imputan delitos de lesa humanidad durante su actuación en el citado centro clandestino de detención. El juez esta a cargo de la reabierta megacausa del Primer Cuerpo del Ejército, la que contiene distintas líneas investigativas, y en cuya órbita funcionaba Automotores Orletti.

Raúl Guglielminetti se convirtió en sinónimo de escándalo en 1984, cuando se descubrió que ese hombre bajo y de pelo engominado que custodiaba al entonces presidente Raúl Alfonsín y que también había protegido al ex dictador Reynaldo Bignone estaba acusado de haber sido un torturador.

Tras algunos años prófugo, en 1987 Guglielminetti fue beneficiado por las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida. La Justicia sólo volvió a investigarlo por estos hechos a fines de 2003, tras la anulación legislativa de las leyes del perdón y la reapertura de la causa del I Cuerpo de Ejército.

MILITARES URUGUAYOS

El juez federal Rafecas también pidió la detención con fines de extradición de un grupo de militares uruguayos a los que investiga por haber participado en la detención ilegal de decenas de ciudadanos de ese país que fueron atrapados en Buenos Aores, durante la dictadura.

Se trata de Manuel Cordero Piacentini, Luis Maurente Mata, Ernesto Soca, Ramón Díaz Olivera, Ernesto Ramos Pereyra, Jorge Silveira Quesada, Jorge Gavazzo, Ricardo Medina Blanco, José Arab Fernández y Gilberto Visio, según indicaron fuentes judiciales. Gavazzo, Cordero y Silveira Quesada se habían beneficidos de los indultos de Menem.

El temido 'Automotores Orletti', un taller mecánico desactivado, fue uno de los mayores centros clandestinos de detención que funcionó en el barrio de Floresta de Buenos Aires, bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército, por donde pasaron muchos ciudadanos de países vecinos, especialmente uruguayos, en el marco del Plan Cóndor.

Las últimas órdenes de detención tienen lugar unos días después de que el presidente argentino, Néstor Kirchner, pidiera a la Justicia que acelerara el trámite de las causas por los crímenes de la última dictadura. "Yo llamo a no tener miedo, a avanzar, porque dicen que hubo más de 490 campos de concentración y no llegamos ni a 200 ó 300 detenidos", dijo Kirchner en un acto público en la Casa Rosada.

Por otro lado, las Abuelas de Plaza de Mayo denunciaron que Victoria Donda, hija de desaparecidos, fue "intimidada" por su tío, el ex capitán de Fragata Adolfo Donda Tigel, que envió una carta documento para prohibir que se grabe un documental con su historia. Los padres de Victoria pasaron por el centro de torturas de Automotores Orletti.

Además, informaron de que una integrante de la agrupación Hijos fue amenazada por dos hombres que, tras apuntarle con un arma, le exigieron que no insistiera en los juicios a los represores. "Si la Justicia no actúa como corresponde, y en protección de las víctimas, vamos a tener que decir que es inexistente", dijo la titular de Abuelas, Estela de Carlotto.