Actualizado 28/08/2006 19:25:00 +00:00 CET

Crónica Bolivia.- El vicepresidente estudia viajar en octubre a Madrid para buscar soluciones al conflicto con Repsol

Repsol amenaza con acciones legales y Madrid contacta con La Paz tras arresto de un directivo de la empresa y el registro de sus oficinas

LA PAZ, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, estudia viajar en octubre a España para intentar buscar soluciones al conflicto abierto entre el Gobierno de Evo Morales y la petrolera hispano argentina Repsol YPF por la nacionalización de los hidrocarburos. Así lo aseguraron a Europa Press fuentes oficiales bolivianas, que precisaron que el viaje será similar al realizado la semana pasada por el vicepresidente a Brasilia para encauzar las relaciones tras la polémica por el precio del gas y la situación de Petrobras.

El pasado viernes cinco fiscales registraron la oficina de Andina, filial de Repsol en Bolivia, y detuvo a Saúl Carlos Encinas Miranda, auditor de la compañía, que después quedó bajo arresto domiciliario. La decisión fue adoptada después de que en Andina se negaran a entregar los documentos exigidos por la justicia, tras una denuncia de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que descubrió indicios del contrato "de revisión de volatilización de los precios".

La nueva polémica entre la petrolera que preside Antonio Brufau y el Gobierno boliviano se debe a la supuesta firma de un contrato de arbitraje de precios entre Repsol YPF y Petrobras que, según la Fiscalía, ha provocado pérdidas económicas al Estado boliviano por al menos 161 millones de dólares (125 millones de euros).

En Madrid la petrolera negó las acusaciones y anunció su intención de ejercitar acciones legales en defensa de sus derechos si continúa la "injustificada y reiterada persecución" de la Fiscalía de Bolivia contra la compañía, que reiteró su voluntad de prestar, "como lo ha hecho hasta ahora", toda su colaboración a las autoridades bolivianas para el "total esclarecimiento de los hechos", y volvió a expresar su "plena disposición" a la negociación.

Así, confió en que las últimas declaraciones de Morales, en las que manifiesta su firme apuesta por el diálogo y la negociación, se traduzcan en hechos concretos que permitan la vuelta a un "clima de total normalidad y seguridad jurídica". No obstante, Repsol expresó su preocupación ante "la falta de seguridad jurídica", que hace "muy difícil" mantener el necesario diálogo para buscar un marco estable que permita acometer el proceso".

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, mantuvo gestiones a lo largo de todo el fin de semana con el Gobierno boliviano sobre la situación de Repsol YPF, en las que se comunicó directamente con el presidente Morales y con el vicepresidente, Alvaro García Linera, según informaron a Europa Press fuentes de vicepresidencia.

Las fuentes explicaron que en estas conversaciones, el presidente boliviano ratificó a la vicepresidenta todos los extremos acordados en la reciente visita que De la Vega efectuó a la capital boliviana a principios de agosto y reiteró su voluntad de que la empresa se quede en el país andino. Además, ambos acordaron seguir hablando en los próximos días, en función de cómo vayan los acontecimientos.

Precisamente la situación de Repsol YPF en Bolivia es uno de los temas principales que abordaron en la entrevista que mantuvieron en La Paz el presidente Morales y la vicepresidenta Fernández de la Vega el pasado 2 de agosto. En la posterior rueda de prensa conjunta, el presidente boliviano dijo que las negociaciones "van hacia delante", indicando que habrá acuerdo en los 180 días de plazo establecidos.

Con anterioridad a la entrevista con Morales, la vicepresidenta mantuvo un desayuno de trabajo con representantes de las empresas españolas en el país, quienes le hicieron llegar la incertidumbre en la que viven ante los cambios que se están produciendo. A propuesta de los empresarios De la Vega pidió a Morales un interlocutor único para que les informe sobre las reformas y sus repercusiones.

Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró hoy en Santander que las autoridades bolivianas han ofrecido su "compromiso político" para "encontrar una solución" mediante "el diálogo" al conflicto. Así, recordó que España "siempre ha apostado por el diálogo y por encontrar una solución que defienda la relación bilateral con Bolivia".

En todo caso, incidió en la importancia de salvaguardar también los "intereses" de la empresa española, "y una empresa tan importante como es Repsol", acotó. Asimismo, precisó que al igual que De la Vega, él mismo ha estado "en contacto" con las autoridades. "Con el presidente, el ministro de Asuntos Exteriores y otros ministros", destacó Moratinos, quien abogó por "encontrar un marco de cooperación" y "diálogo".