Crónica Infancia.- Unos 300.000 menores participan en guerras portodo el mundo, de ellos el 40% son niñas soldado

Actualizado 12/02/2006 13:32:10 CET

Así lo denuncia la Coalición Española para acabar con la utilización de Niños y Niñas Soldado, causa que celebra hoy su día internacional

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

De los 300.000 menores vinculados a conflictos armados en todo el mundo, el 40% --unos 12.000-- son niñas, según datos de Save the Children resaltados por la Coalición Española para acabar con la utilización de Niños y Niñas Soldado. Hoy, Día Internacional contra el uso de niños y niñas soldado, la organización insta a la comunidad internacional a emplear con efectividad los mecanismos que ya existentes para erradicar esta lacra, que afecta a países como Colombia, Timor Oriental, Pakistán, Sierra Leona o Sri Lanka.

"El reclutamiento de niños y niñas soldados es aún un reto para la comunidad internacional. Decenas de miles de niños y niñas siguen siendo utilizados en conflictos armados en más de veinte países, tanto por grupos armados como por fuerzas armadas". Con estas palabras se refirió a la cruda realidad de los niños y niñas soldado Almudena Escorial, representante de la coalición española formada para erradicación de este problema en el mundo.

Según Escorial, la lucha contra el uso de niños y niñas soldado forma parte de las agendas políticas de Naciones Unidas. Su organización reconoce que, en los últimos años, se han dado avances en la lucha contra la situación de estos niños sin infancia. Sin embargo, a pesar de la existencia de mecanismos y buenas promesas, la aplicación real de estas medidas continúa sin materializarse.

"Es el momento de pasar a la acción y de que estas herramientas sean realmente útiles para lograr este objetivo", resaltó la representante de la Coalición, grupo creado en 2003 que aglutina a diversas organizaciones españolas para trabajar por la desmovilización, rehabilitación y reintegración de estos niños.

LAS "NIÑAS INVISIBLES"

La Coalición resalta también hoy una realidad olvidada: la de las niñas soldado. "Las niñas son reclutadas, al igual que los niños soldados, tanto de forma voluntaria como a la fuerza", destacó Escorial.

"Luchan en el frente, cocinan, limpian en los campamentos, espían, saquean, llevan a cabo misiones suicidas y hacen incursiones en campos minados como detectores humanos. Además de esto, muchas niñas sirven como esclavas sexuales a los comandantes y sufren todo tipo de abusos", denunció en este sentido.

Para la Coalición Española, "las niñas reclutadas, con demasiada frecuencia resultan invisibles y son discriminadas, y excluidas de los procesos de desarme, desintegración, rehabilitación y reintegración". "Además cuentan con unas necesidades especiales que en muchos casos no son tenidas en cuenta en dichos programas", acotó.

Las que padecen violencia sexual quedan expuestas a contraer enfermedades de transmisión sexual como el sida y a quedarse embarazadas. En algunos casos son obligadas a tomar anticonceptivos desde los 12 años de edad. En muchas ocasiones, las comunidades rechazan a las niñas que regresan a casa después del conflicto, lo que se agrava cuando vuelven embarazadas o con bebes.

"El estigma que sigue acompañando a la violencia sexual y el temor de denunciarla impiden que algunas víctimas tengan acceso a los servicios médicos y de atención psicológica necesarios", indicó Escorial.

LA REALIDAD DE UGANDA

Entre los países con mayores tasas de niños y niñas soldados están República Democrática del Congo, Sri Lanka, Filipinas o Uganda, país esté último cuya situación fue descrita por el misionero José Carlos Rodríguez, quien lleva 18 años trabajando en la zona norte, una de las más afectadas por la violencia y pobreza generalizadas que perduraron en Uganda tras el fin oficial del conflicto en 2002.

"En el norte de Uganda se libra aún una guerra encubierta que, desde 1986, ha causado la muerte de 150.000 personas y el desplazamiento de cerca de 1,7 millón de personas", indicó el misionero, de origen colombiano.

La mayor parte de los 'combatientes', alrededor del 90%, "son niños secuestrados por el cristiano Ejército de Resistencia del Señor (LRA), una guerrilla-secta que les lava el cerebro y les mantiene, por temor, en una estructura militarizada donde sólo se valora la crueldad", explicó.

Rodríguez cuenta que esos niños, en su mayoría con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años de edad, "no tienen expresión en los ojos" buscando ocultar sus emociones "para sobrevivir en una estructura militar como la de la guerrilla, que no les permite la misericordia". En la mayoría de los casos, el miedo es el que les mantiene esclavos de sus captores, temor al rechazo y a la pobreza.

"Durante la guerra unos 5.000 niños desaparecieron, es decir, fueron secuestrados para luchar, ahora sólo hay entre 300 y 400 efectivos, por lo que la mayoría de los niños secuestrados han muerto", destacó el misionero, quien comparó el caso con el de los 3.000 desaparecidos en Chile y se preguntó si los menores que se raptan en países en conflicto, como Uganda, "no importan".

"La comunidad internacional no protesta ante la situación de Uganda, un país en el que nadie tiene intereses económicos ni políticos (...) nunca vi un ministro ni un diplomático español en Uganda, donde los organismos de cooperación españoles se excusan por no mandar ayuda argumentando que 'no pueden llegar a todas partes", denunció Rodríguez.

El misionero asegura que en este país africano sólo la iniciativa privada y las organizaciones internacionales, nunca los gobiernos, prestan apoyo económico para sacar a estos niños del conflicto y reinsertarlos en programas que les permitan estudiar o montar negocios para volver a la sociedad.

"Los programas que financian las iniciativas privadas no cuentan con dinero suficiente para sufragar un plan real de reinserción de estos menores, que tardan años en hablar de lo que les ha pasado y superarlo", relató.