Actualizado 27/12/2006 13:15:41 +00:00 CET

Cuba/C.Rica.- Cuba califica de "ególatra, mediocre y mercenario" a Óscar Arias por comparar a Castro con Pinochet

Relaciona las opiniones del mandatario costarricense con la política de EEUU, apoyando "descaradamente su plan de anexión" contra la isla

LA HABANA, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio cubano de Relaciones Exteriores mostró hoy su "profunda indignación" por las recientes declaraciones del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, a quien calificó de "ególatra", "mediocre" y "mercenario" por hacer una comparación "de manera irrespetuosa y carente de un mínimo de ética" entre el presidente de la isla caribeña, Fidel Castro, y el ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Para la diplomacia cubana, "no son las primeras (declaraciones) y seguramente no serán las últimas", al tiempo que relacionó la opinión de Arias con la política de Estados Unidos hacia Cuba, afirmando que, "como se sabe, el Gobierno de Estados Unidos siempre tuvo a mano algún que otro payaso oportunista presto a seguir sus planes agresivos contra Cuba, la mayoría de ellos políticos de baja catadura que terminaron en el basurero de la historia".

"Con los nuevos vientos que soplan en la región, parecía difícil encontrar quien se prestara a la deleznable tarea de actuar como testaferro de Washington, pero el ególatra de Arias se ha brindado con inusitado entusiasmo y sumisa lealtad al imperio. En algún momento se sabrá a cambio de qué precio", añade el Ministerio en una declaración publicada hoy en el diario oficial 'Granma'.

De este modo, justifica esta relación entre Costa Rica y Estados Unidos asegurando que el pasado 11 de marzo el mandatario norteamericano, George W. Bush, "le llamó para felicitarle por su victoria en las elecciones diciéndole que le podría 'ayudar mucho ante el nuevo panorama en América Latina'".

Asimismo, destaca que "el 28 de agosto de 2006, Arias publicó el artículo 'La Hora de la Democracia en Cuba', que reprodujo casi exactamente lo dicho cinco días antes por el subsecretario del Departamento de Estado norteamericano, Thomas Shannon, sobre la 'Transición en Cuba'".

Además, subraya que "el pasado 6 de diciembre, en ocasión de la entrevista que sostuviera en la Casa Blanca con el presidente Bush, discutió ampliamente 'el caso cubano' y expresó a la prensa con la complacencia del amo: 'Ustedes saben muy bien mis compromisos de devolverle la democracia al pueblo cubano después de 47 años de dictadura'".

"APOYA EL PLAN DE ANEXIÓN"

En opinión del Ministerio cubano de Exteriores, el mandatario costarricense "apoya descaradamente el plan de anexión de Estados Unidos" contra la isla y "falta el respeto a la heroica y abnegada lucha" de Cuba "por su independencia y su soberanía".

Igualmente, afirma que Arias "no tiene moral para criticar a Cuba ni a nadie", ya que asegura que "en el afán de llegar nuevamente a la Presidencia de Costa Rica, utilizó sus influencias para que se modificara la Constitución de ese país, sin que se propiciara una reclamada consulta popular. No realizó elecciones en su partido. Fue elegido presidente con solo el 25 por ciento de los votos en un proceso plagado de irregularidades no esclarecidas".

"Más que preocuparse por el destino de Cuba, algo que sólo corresponde hacer a los cubanos, debiera ocuparse de la corrupción en su país, que compromete incluso a un vicepresidente y a tres ex presidentes", agrega la declaración oficial.

Según el Ministerio cubano, Arias "debiera preocuparse por el 23 por ciento de pobreza que sufre su pueblo, los niveles de inseguridad ciudadana, la falta de empleo, el insuficiente acceso a la educación de miles de niños y jóvenes y las crecientes desigualdades sociales en esa nación".

La declaración concluye señalando que el presidente costarricense está, además, "fuera de contexto y no encaja en los nuevos tiempos de la verdadera y definitiva integración latinoamericana", ya que "desentona como servil papagayo del imperialismo yanki y nadie ciertamente asistirá a su funeral político". "Es un personaje vanidoso, mediocre y enfermo de protagonismo" que "no puede ser tomado en serio", sentencia el Ministerio cubano de Exteriores.