Actualizado 13/12/2011 21:55 CET

Cuba.- Cuba detiene a ejecutivos de una poderosa empresa militar acusados de corrupción

LA HABANA, 13 Dic. (Reuters/EP) -

Cuba ha detenido a los principales ejecutivos de la poderosa empresa militar Tecnotex, en medio de una amplia investigación contra la corrupción que ha obligado al cierre de una compañía británica y dos canadienses, han informado a Reuters fuentes extranjeras conocedoras del tema.

Tecnotex, una de las empresas comerciales más importantes de la isla, compra equipos, tecnología, materiales de construcción y otros bienes para un gran número de compañías militares que operan en el sector civil de la economía cubana.

Fernando Noy, un oficial del Ejército que era director de Tecnotex, estaba entre los funcionarios arrestados, de acuerdo con un empresario extranjero cercano al caso que pidió no ser identificado. "Entraron a la oficina y sacaron a Noy con esposas en las manos", ha dicho la fuente.

Noy era muy conocido dentro de la comunidad de negocios de Cuba. Su arresto sigue a la detención de ejecutivos extranjeros, un grupo de sus empleados cubanos y compradores de empresas estatales.

La detención de Noy no se pudo confirmar con las autoridades cubanas. Sin embargo, la compañía ha indicado que ya no trabajaba para Tecnotex y que había sido sustituido por Belkis Mir Verdura. El director comercial de la compañía también fue reemplazado.

Un viceministro del Azúcar también está preso como resultado de la investigación en curso sobre corrupción, que se da en medio de la implementación de un plan de reformas económicas para modernizar el socialismo.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de la isla han jugado un papel activo en la economía cubana durante muchos años, integrando una compañía conocida como Grupo de Administración Empresarial SA (GAESA), que lidera el coronel Luis Alberto Rodríguez, yerno del presidente cubano, Raúl Castro.

Diplomáticos extranjeros y hombres de negocios creen que los negocios de GAESA, incluyendo a Tecnotex, controlan hasta un 40 por ciento de los ingresos de divisas en Cuba.

La policía cubana cerró el pasado octubre las oficinas en La Habana de Coral Capital Group y detuvo al director ejecutivo, Amado Fakhre, un ciudadano británico de origen libanés. Un mes antes, habían cerrado una de las empresas extranjeras más importantes de Cuba, el Grupo Tokmakjian con sede en Canadá, después de hacer lo mismo en julio a también canadiense Tri-Star Caribe.

Las tres compañías tuvieron vínculos comerciales con Tecnotex, de acuerdo con las fuentes. Sus directores generales permanecen en custodia.

Se desconocen las acusaciones precisas contra el exdirector de Tecnotex y los otros ejecutivos extranjeros detenidos y aún sin cargos, según fuentes diplomáticas extranjeras. Los medios estatales en Cuba no han informado aún de estos hechos.

LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

Castro fue el general que lideró el Ministerio de Defensa de la isla durante 49 años, hasta reemplazar en la presidencia a su enfermo hermano Fidel en 2008. Desde entonces ha tomado medidas enérgicas contra la corrupción, junto a otros esfuerzos para revivir la debilitada economía con políticas más orientadas al mercado.

Hace unos días, la ONG Transparencia Internacional calificó a Cuba como una de las naciones donde se han hecho progresos en el último año en la lucha contra la corrupción. La isla aparece en el lugar 61 entre 183 naciones y octava entre 33 naciones de América Latina y el Caribe.

"Nunca he sido partidario del apresuramiento ni de los cambios bruscos, prefiero mil veces razonar, convencer, educar y sumar que sancionar (...) pero ante las violaciones de la Constitución y de la legalidad establecida no queda otra alternativa que recurrir a la fiscalía y los Tribunales (...) para exigir responsabilidad a los infractores", dijo Castro al pasado agosto en un discurso en el Parlamento.

Para contrarrestar la corrupción, Castro creó la Contraloría General, adscrita al Consejo de Estado en 2009. Desde entonces arremetió contra casos de corrupción en el sector de la alimentación, la aviación civil, las telecomunicaciones, el tabaco y la industria del níquel.

Empresarios y diplomáticos extranjeros aseguran que Castro ha tenido menos éxito en la lucha contra problemas como los bajos salarios y la falta de transparencia, que contribuyen al problema. Empleados que manejan contratos multimillonarios ganan el equivalente a unos pocos dólares por mes.

Las autoridades culpan a las sanciones de Estados Unidos impuestas hace medio siglo, alegando que su enemigo del norte arremete de forma sistemática contra cualquier empresa extranjera que esté interesada en hacer negocios en la isla.