Actualizado 08/06/2006 20:27 CET

Cuba.- La UE no modificará su posición común hacia Cuba pero insistirá en la falta de avances en derechos fundamentales

BRUSELAS, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea (UE) no modificará el sentido de su política hacia Cuba y mantendrá invariable la posición común que adoptó en 1996 y de la que el año pasado se eliminaron sanciones diplomáticas en aras del diálogo con las autoridades cubanas, indicaron fuentes comunitarias que agregaron que, no obstante, insistirá en la falta de avances sobre el respeto de los derechos fundamentales en la isla.

Los embajadores de los Estados miembros decidieron hoy mantener sin cambios la posición común de la UE hacia Cuba hasta el año que viene, lo que supone que no habrá ninguna modificación, puesto que esta política se revisa una vez al año.

Fuentes comunitarias informaron del resultado de la reunión del Comité de Representantes Permanentes (COREPER) de la UE, previa al Consejo de Asuntos Exteriores del próximo lunes en Luxemburgo, donde los ministros decidirán mantener la política hacia Cuba tal y como se acordó en la última revisión, en junio de 2005.

Las fuentes agregaron que, como viene siendo habitual, los ministros acompañarán esta revisión con la constatación de que "no se ha avanzado" en Cuba en materia de derechos fundamentales, aunque insistirán en el "diálogo" como el mejor medio de conseguir progresos.

Reconocieron que la actual política de la UE hacia Cuba "no ha producido los progresos que esperábamos", aunque admitieron que las sanciones tampoco dan ningún resultado y que la política de bloqueo que lleva a cabo desde hace 40 años Estados Unidos tampoco ha permitido ningún avance hacia la democratización.

De este modo, se mantendrá la posición común que adoptó la UE en 1996 que demanda a Cuba "fomentar un proceso de transición pacífica hacia la democracia pluralista y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como una recuperación económica sostenible".

Las fuentes indicaron que este año el debate estuvo "más tranquilo" que el año pasado, cuando España encabezó un grupo de Estados miembros que abogaba por la supresión de las sanciones diplomáticas que se adjuntaron a la posición común en junio de 2003 después de la oleada de detenciones de disidentes de la primavera de aquel año.

Finalmente la UE decidió suspender unas medidas que restringían las visitas europeas de alto nivel a Cuba, la participación de representantes europeos en actos culturales y recomendaban la invitación de la disidencia política a las fiestas de las embajadas de los Estados miembros en La Habana, lo que provocó la negativa de las autoridades cubanas a asistir a las mismas.

Según acordaron los ministros el año pasado, sería necesaria la unanimidad a favor de revocar la suspensión de dichas sanciones, algo que previsiblemente no ocurrirá este año, debido a la falta incluso de una propuesta en este sentido.

De hecho, las fuentes indicaron que ningún embajador evocó en la reunión de hoy las sanciones diplomáticas y que la delegación más beligerante -pero sin llegar a una propuesta concreta_fue la República Checa.