Se cumple un año de la legalización de la marihuana con fines recreativos en Uruguay

Farmacia chilena vendiendo marihuana en Montevideo
REUTERS / ANDRES STAPFF
Publicado 16/10/2018 21:44:06CET

   MONTEVIDEO, 16 Oct. (Notimérica) -

Desde 2017, Uruguay permite vender marihuana de forma legal en las farmacias, convirtiéndose en el primer país del mundo en legalizar su venta con fines recreativos.

   La legislación, aprobada en 2013, establece que la producción sea controlada por el Estado, que también regula su venta y distribución. Hay tres formas de acceso legal a la droga: el autocultivo con hasta seis plantas por persona, la producción cooperativa en clubes 'cannábicos' y la compra en farmacias.

   Existen cuatro variedades disponibles, que se venden en bolsas de 5 gramos a 1,40 dólares el gramo. Cada consumidor debe registrarse antes de comprar, y se permiten como máximo 40 gramos mensuales.

   Respecto al aumento de consumo, el grupo académico Monitor Cannabis ha concluido que el aumento no dista mucho del que se observaba desde principios de siglo. "La evolución de la prevalencia (consumo) de cannabis presenta un incremento que no es extraordinario con respecto a la tendencia", explican.

   Actualmente el país cuenta con 7.000 cultivadores registrados y 28.500 compradores censados, según datos oficiales. La cifra de farmacias que venden, sin embargo, se limita a 17 debido a los temores que provocan los posibles delitos relacionados con el robo de las sustancias.

   La producción también supone un problema para el país, ya que el 100 por ciento de los 1.200 kilogramos que se produjeron en este año llegaron a manos de los consumidores, es decir, que la demanda supera con creces la oferta de marihuana.

   "Es prioritario ampliar la cobertura del sistema. Si las personas registradas en las tres vías de acceso pudiesen hoy recibir los 40 gramos mensuales, según cálculos de Monitor Cannabis, se estaría arrebatando al mercado ilegal el 50% del total de la demanda anual de cannabis, lo que equivale a 22,5 millones de dólares", ha concluido el sociólogo Sebastián Aguiar.

Contador