Actualizado 11/05/2006 16:46 CET

C.Viena.- Morales advierte que no se plantea "indemnizar" a las petroleras porque no hay "expropiación"

Dice que las empresas que cumplan la ley tendrán "seguridad jurídica" y acusa a las multinacionales de ser las primeras en vulnerarla

VIENA, 11 May. (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Carolina Jiménez) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó hoy en relación con la nacionalización de los hidrocarburos decretada el pasado 1 de mayo que no se plantea la posibilidad de "indemnizar" a las empresas afectadas, entre las que se encuentra Repsol YPF, porque no se trata de una "expropiación" ni de sus activos ni de su tecnología.

"Hay empresas que han invertido y tienen todo el derecho a recuperar su inversión y a tener utilidades, pero no ejercerán el derecho de propiedad", afirmó Morales en rueda de prensa en Viena, antes de participar en la IV Cumbre Unión Europea - América Latina y el Caribe.

Así, el mandatario boliviano aseguró que las empresas "recuperarán la inversión y tendrán ganancias de utilidades", por lo que no hay que pensar en una indemnización. "No estamos expulsando a nadie, sólo ejerciendo el derecho de propiedad sobre nuestros recursos", prosiguió el presidente boliviano.

Morales reconoció que la seguridad jurídica "es importante" pero acusó a algunas empresas "que no pagan impuestos y que incluso son contrabandistas", de ser los primeros en violar la seguridad jurídica. "¿De qué seguridad jurídica nos pueden hablar estas empresas o sus países?", se preguntó.

No obstante, poco después, al ser preguntado por Repsol se mostró especialmente cauto: "No tengo ninguna información con relación a Repsol, aunque hay algunas acusaciones que hay que investigar", dijo como toda referencia al proceso judicial por contrabando iniciado contra Andina, la filial de Repsol en el país.

CRITICAS A PETROBRAS

"Las empresas que respeten las normas bolivianas tendrán seguridad jurídica. El problema es que hay empresas que no respetan a los bolivianos, porque había gobiernos entreguistas", prosiguió, precisando que sus acusaciones estaban dirigidas "no sólo" a la brasileña Petrobras, sino a "todas las que no pagan impuestos". El dirigente fue especialmente duro con Petrobras, a la que acusó de haber "operado ilegalmente" y con las empresas agrícolas brasileñas.

Morales hizo hincapié en que los contratos firmados hasta ahora por las petroleras "son inconstitucionales" porque no pasaron por el Parlamento, como sucederá tras el decreto de nacionalización, y arremetió además contra quienes le acusan de no haber negociado con otros países su plan de nacionalización.

"No tengo por qué consultar, ni informar ni preguntar sobre políticas que tiene que adoptar un país soberano, advirtió. Después, más conciliador, dijo que en los días previos al secreto de nacionalización trató de contactar con el presidente brasileño, Luis Ignacio 'Lula' da Silva, pero sin ningún éxito, y afirmó que los asesores de 'Lula' le "bloquearon".

Morales también se refirió a las dificultades que atraviesa la Comunidad Andina de Naciones tras la decisión de Venezuela de retirarse del bloque. Así, consideró que los Tratados de Libre Comercio de Colombia y Perú con Estados Unidos y la intención de Ecuador de lograr uno están "destrozando" a la CAN y la única forma de salvarla es "deponerlos".

"Los principios básicos de la fundación de la Comunidad Andina de Naciones era fortalecer la economía nacional, el comercio interno de la región, y en el momento en que algunos países empiezan a negociar el TLC con Estados Unidos abandonan los principios básicos del CAN", señaló.

El presidente boliviano también dejó claro su apoyo a la idea del venezolano Hugo Chávez de crear una empresa energética latinoamericana sobre la base de empresas estatales. Advirtió, por otro lado, que la nacionalización de recursos, que calificó de "único camino" para combatir la pobreza, no parará con los hidrocarburos, y apuntó al "latifundio improductivo".

CRITICAS A LOS JUECES Y CULTIVO DE COCA

Por otra parte, arremetió contra el poder judicial boliviano, al que calificó de "colonial" y criticó sus altos salarios, y defendió su política de permitir el cultivo' ' tradicional de hoja de coca en 'catos' de 40 por 40 metros. "La hoja de coca no es cocaína", afirmó, emplazando a los Gobiernos europeos a preocuparse por el consumo que es el que genera la demanda y, sobre todo, por el comercio de precursores, los agentes químicos que permiten procesar la hoja de coca para convertirla en cocaína.

"Nuestra política será cocaína cero, tráfico cero", aseguró, insistiendo en que su Gobierno no tolerará el narcotráfico y, además, "no habrá coca cero, pero tampoco libre cultivo de coca", sino un "cultivo racionalizado bajo el control del movimiento campesino". Pero para eso, dijo, "va a ser importante valorizar la hoja de coca", y pidió a los europeos que ayuden a encontrar usos industriales de la hoja "beneficiosos para la humanidad".

Según dijo, los europeos fueron pioneros en eso, "pero los americanos se les adelantaron con la Coca-Cola", apoyando así a quienes sostienen que la fórmula de la bebida, que es un secreto comercial, contiene hojas de coca. "Lamento que para la Coca-Cola el uso sea legal, pero no para otros consumos", añadió.

Morales dijo que apoyará la erradicación voluntaria de cultivos, nunca la forzosa, y acusó a Estados Unidos de tener "intereses geoestratégicos", igual que acusa a algunos países de tener armas de destrucción masiva, como "pretexto de una guerra preventiva".