Publicado 08/03/2021 16:14CET

DDHH.- AI avisa de que la violencia de género "destroza" la vida de las mujeres de Oriente Próximo y el norte de África

Archivo - Mujeres durante una protesta contra el Gobierno de Irak en la capital del país, Bagdad
Archivo - Mujeres durante una protesta contra el Gobierno de Irak en la capital del país, Bagdad - Ameer Al Mohammedaw/dpa - Archivo

Los casos se han incrementado por los confinamientos que la pandemia trae aparejados

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

La ONG Amnistía Internacional (AI) ha alertado este lunes de que la violencia de género "destroza" la vida de las mujeres y niñas de las regiones de Oriente Próximo y el norte de África, que soportan una "arraigada" discriminación a pesar de las "limitadas" reformas acometidas.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, AI ha criticado que los gobiernos de ambas regiones se "abstienen" de tomar medidas para acabar con las detenciones arbitrarias, los secuestros, los asesinatos, los llamados homicidios "en nombre del honor" y otras formas de violencia de género.

La directora regional de AI para Oriente Próximo y el norte de África, Heba Morayef, ha reconocido que "a lo largo de los últimos años, aunque las personas que defienden los derechos de las mujeres en la región han ganado importantes batallas que se han traducido en tímidos avances en los derechos de las mujeres, sobre todo, reformas legislativas, con la derogación de leyes discriminatorias".

Sin embargo, ha destacado que "ese progreso se ha visto ensombrecido por la actuación de los gobiernos, que contribuyen a la violencia de género o, como mínimo, la toleran, lo cual sigue teniendo un efecto devastador sobre la vida de las mujeres".

A esto hay que sumar el estallido de la pandemia de COVID-19, que ha incrementado el número de casos de violencia de género intrafamiliar y de llamadas a líneas de asistencia telefónica, debido a los prolongados encierros domiciliarios que han llevado consigo los confinamientos y los toques de queda. El incremento se ha constatado, según AI, en países como Argelia, Irak, Jordania, Marruecos y Túnez.

"En la región de Oriente Medio y Norte de África, las mujeres y las niñas siguen viendo sus vidas destrozadas por la realidad diaria de la violencia, tanto en el hogar como en la calle", ha resumido, tildando de "desastrosas" las consecuencias del aumento de la violencia durante la pandemia.

Por ejemplo, en Argelia, el Centro de Información sobre los Derechos de la Mujer y la Infancia registró, al menos, 39 casos de asesinato o de "agresión y palizas deliberadas" con resultado de muerte durante el confinamiento de la COVID-19, aunque los grupos de derechos de las mujeres aseguran que la cifra real es, probablemente, superior.

LA VIOLENCIA ES "ENDÉMICA"

AI ha destacado "tímidos avances legislativos e institucionales" en relación con los derechos de las mujeres, como la reforma "con mucho retraso" del discriminatorio sistema de tutela masculina en Arabia Saudí o la revocación de la prohibición de conducir para las mujeres.

No obstante, estos avances se han visto "ensombrecidos" por la violencia y la discriminación que sufren "constantemente" las mujeres, sobre todo en cuestiones de matrimonio, herencia y custodia de hijos e hijas, y han sido "menoscabados", además, por la "deficiente aplicación de las reformas y por la continua negación de participación activa a las mujeres".

AI menciona en este punto los conocidos como "homicidios en nombre del honor", registrados en Irak, Irán, Jordania, Kuwait y las comunidades palestinas de Israel y Palestina, donde las autoridades "se han abstenido de procesar a los perpetradores y de abordar las discriminatorias leyes y normas de género subyacentes, que permiten que esa violencia prolifere".

"En varios países, las defensoras de los Derechos Humanos han sido amenazadas, de violación, entre otras cosas, intimidadas, limitadas en sus desplazamientos o, incluso, agredidas y asesinadas por agentes estatales y no estatales, que han intentado silenciarlas así", ha agregado la ONG.

Pueden encontrarse infinidad de ejemplos en más países. En Libia, remarca AI, las mujeres y las niñas han sufrido agresiones físicas, secuestros, asesinatos y violencia sexual, así como campañas de desprestigio y abusos 'online', a manos de milicias y grupos armados.

Recientemente, en noviembre de 2020, la abogada libia Hanan al Barassi murió abatida a tiros en Benghazi tras haber criticado la corrupción de ciertas personas vinculadas a grupos armados del este de Libia.

Asimismo, en Irak, hombres armados mataron a tiros a Reham Yacoub, activista conocida por haber organizado actos de protesta en Basora en agosto de 2020. En Irán, la policía "de la moral" ha seguido imponiendo el cumplimiento de discriminatorias y degradantes leyes de uso obligatorio del velo, y sometiendo a diario a las mujeres y las niñas a acoso y agresiones.

LOS DERECHOS DE LAS SUPERVIVIENTES, VULNERADOS

Por otro lado, las mujeres que dan el paso de denunciar abusos se encuentran con grandes obstáculos a la hora de acceder a la justicia. En Libia, cuenta el organismo, pueden ser detenidas por "adulterio" y, entre la población refugiada y migrante, las mujeres no se atreven a acercarse a la policía, por temor a ser detenidas y deportadas.

En Jordania, algunas mujeres han manifestado su temor a ser recluidas en albergues si denuncian actos de violencia en su contra. Pese a las reformas, en Arabia Saudí el sistema de tutela masculina continúa permitiendo a los varones tutores perpetuar la violencia contra las mujeres, que no están protegidas frente a la violencia sexual y física. Por ejemplo, las mujeres que sufren violencia en el ámbito familiar siguen necesitando el permiso del varón tutor para salir de los albergues.

"La pasividad de los gobiernos a la hora de proteger de manera adecuada a las mujeres contra la violencia de género y de combatir la impunidad ha perpetuado esa forma de abuso", señala Morayef. Así, y "para empezar", las autoridades deben condenar "públicamente" todas las formas de violencia de género y desmantelar las estructuras que facilitan esos abusos, tales como la tutela masculina," ha agregado la experta.

"Además, deben garantizar la protección de los derechos de las sobrevivientes, que éstas puedan acceder de manera segura a la justicia y que los perpetradores rindan cuentas", ha continuado, destacando que "es preciso que las sobrevivientes puedan acceder a albergues, asistencia psicosocial y servicios jurídicos y de otros tipos adecuados".