Publicado 25/05/2021 13:35CET

DDHH.- Los ataques contra instalaciones de agua ponen en riesgo a 48 millones de personas en países en conflicto

Archivo - Niños esperan para llenar bidones de agua en Yemen
Archivo - Niños esperan para llenar bidones de agua en Yemen - - / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO - Archivo

UNICEF advierte de que el acceso al agua "nunca debe usarse como una táctica de guerra"

MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -

Los ataques contra instalaciones de agua y saneamiento y contra los trabajadores en conflictos de todo el mundo ponen en riesgo la vida de 48 millones de personas, incluidos niños, negándoles el acceso a servicios críticos, según ha advertido este martes el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

En el informe 'El agua bajo el fuego 3: Ataques contra los servicios de agua y saneamiento en conflictos armados y los impactos en los niños', la agencia dependiente de la ONU recalca que la protección de los servicios de agua y saneamiento es "fundamental" para la supervivencia de millones de niños.

En los países frágiles, los niños menores de cinco años tienen 20 veces más probabilidades de morir debido a enfermedades diarreicas que a la violencia y los niños en países extremadamente frágiles a menudo tienen una situación más de ocho veces peor en los indicadores de agua, saneamiento e higiene que los niños nacidos en contextos estables y protegidos.

El informe, que ha examinado la situación de República Centroafricana (RCA), Irak, Libia, Territorios Palestinos Ocupados, Pakistán, Sudán, Siria, Ucrania y Yemen, pone el foco en el "gran impacto" en los niños y sus familias cuando la infraestructura de agua y saneamiento se ve atacada, dañada o destruida, controlada o restringida de otro modo en países asediados por conflictos armados. Asimismo, subraya que el acceso de los niños al agua se ha visto amenazado en casi todas las emergencias relacionadas con conflictos a las que responde UNICEF.

Por ejemplo, el este de Ucrania ha sufrido cuatro ataques contra su infraestructura de agua desde principios de año, con 380 ataques registrados desde 2017. Unos 3,2 millones de personas necesitan servicios de agua y saneamiento.

Yemen, que lleva ya más de cinco años de conflicto, experimentó 122 ataques aéreos contra su infraestructura de agua entre marzo de 2015 y febrero de 2021. Unos 15,4 millones de personas necesitan agua potable y saneamiento urgentemente, ya que la epidemia de cólera sigue enfermando a miles de niños cada semana.

Desde 2019, los Territorios Palestinos Ocupados han sido testigo de 95 ataques contra 142 infraestructuras de agua y saneamiento. Más de 1,6 millones de personas viven sin acceso a estos servicios básicos.

La fragilidad de Irak durante décadas ha provocado daños masivos en su infraestructura de agua y saneamiento, dejando a 1,85 millones de personas sin acceso regular a agua potable y un saneamiento seguro.

Mientras, en Siria, unos 12,2 millones de personas necesitan acceso a agua y saneamiento debido a los graves daños en su infraestructura durante los últimos diez años de conflicto.

"El acceso al agua es un medio de supervivencia que nunca debe usarse como una táctica de guerra", ha sostenido el director de Programas de Emergencia de UNICEF, Manuel Fontaine. "Los ataques contra la infraestructura de agua y saneamiento son ataques contra los niños", ha recordado, antes de destacar que, cuando el flujo de agua se detiene, enfermedades como el cólera y la diarrea pueden propagarse como un "incendio forestal, a menudo con consecuencias fatales".

"Los hospitales no pueden funcionar y las tasas de desnutrición y desnutrición aguda aumentan", ha continuado Fontaine, que ha lamentado que, en este contexto, "los niños y las familias a menudo se ven obligados a salir en busca de agua, lo que los expone, en particular a las niñas, a un mayor riesgo de sufrir daños y violencia".

MEDIDAS

Para proteger urgentemente a los niños en situaciones de conflicto y garantizar el acceso a agua potable y en cantidad suficiente, UNICEF ha pedido a todas las partes en conflicto que detengan "de inmediato" los ataques contra el personal y los servicios de agua y saneamiento y cumplan con sus obligaciones de proteger a los niños en conflictos, incluida la protección de la infraestructura de agua y saneamiento.

A los estados, incluidos los miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, UNICEF les ha pedido que adopten medidas "más firmes" para exigir responsabilidades a los autores de estos ataques. Por su parte, a los donantes, les ha solicitado que inviertan en agua y saneamiento en situaciones de conflicto, ya que es la primera línea de defensa contra las enfermedades transmisibles.

Por último, la agencia de Naciones Unidas ha requerido que la ciudadanía se una a su llamamiento para poner fin a los ataques contra los niños en conflicto y sumen su voz para proteger la infraestructura de agua y saneamiento y a los trabajadores del agua.

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