Publicado 22/02/2021 18:43CET

DDHH.- Guterres advierte de que los supremacistas blancos y los neonazis se están volviendo una "amenaza transnacional"

Archivo - 18 December 2020, Berlin: UN Secretary-General Antonio Guterres delivers a speech at the German Bundestag on the 75th anniversary of the founding of the United Nations. Photo: Kay Nietfeld/dpa
Archivo - 18 December 2020, Berlin: UN Secretary-General Antonio Guterres delivers a speech at the German Bundestag on the 75th anniversary of the founding of the United Nations. Photo: Kay Nietfeld/dpa - Kay Nietfeld/dpa - Archivo

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha alertado este lunes de que los supremacistas blancos y los neonazis se están convirtiendo en una "amenaza transnacional", aunque no ha mencionado ningún país específico.

"Los movimientos de supremacistas blancos y neonazis son más que una amenaza de terrorismo doméstico. Se están convirtiendo en una amenaza transnacional", ha advertido durante su intervención en la 46ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

"Con demasiada frecuencia, estos grupos de odio son aclamados por personas que ocupan puestos de responsabilidad de formas que se consideraban inimaginables no hace mucho tiempo", ha agregado, antes de pedir una "acción global coordinada" para "vencer a este grave y creciente peligro".

Por su parte, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha aprovechado su mensaje para abordar la pandemia de COVID-19 y ha destacado que su impacto sanitario "está lejos de acabar", mientras que sus efectos en la economía, libertades, sociedades y personas "sólo acaban de empezar".

"El incremento global de la pobreza extrema, que acelera las desigualdades, los reveses en la igualdad y los derechos de las mujeres, en la educación y las oportunidades para los niños y los jóvenes y la Agenda de Desarrollo Sostenible son inquietudes que podrían sacudir los cimientos de las sociedades", ha lamentado.

En este sentido, Guterres también ha puesto el foco en el "desproporcionado" efecto que la pandemia de COVID-19 está teniendo sobre las mujeres. "La crisis tiene rostro de mujer", ha dicho, aludiendo también a que las personas con discapacidad, las personas mayores, los refugiados, los migrantes y los indígenas también han pagado "un precio más alto que otros" durante el primer año de la pandemia.

Asimismo, ha afeado el proceso de inmunización contra la COVID-19 a nivel global por "injusto". "Más del 75 por ciento de todas las vacunas" han sido administradas por solo diez países, ha censurado. Además, ha subrayado que la igualdad en este sentido es consistente con los Derechos Humanos, pero el nacionalismo de las vacunas los niega. "Las vacunas deben ser un bien público global, accesible y asequible para todos", ha remachado.

Por último, ha dedicado unas palabras a la situación en Birmania y ha considerado que los golpes de Estado "no tienen cabida" en el "mundo moderno". Por ello, ha pedido al Ejército birmano "detener la represión inmediatamente, liberar a los prisioneros, poner fin a la violencia y respetar los Derechos Humanos y la voluntad de la ciudadanía expresada en las elecciones recientes".