Los derechos de las mujeres en Ecuador, entre la mejora y las "incógnitas"

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Publicado 20/01/2019 9:27:21CET

   MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

   La mejora de los derechos de las mujeres en Ecuador ha avanzado en los últimos años tímida pero inexorablemente, a golpe de concienciación y de reformas legislativas que, no obstante, siguen dejando algunas "incógnitas". En lo que va de año, Ecuador ya ha registrado al menos cinco feminicidios, alertan las activistas.

   La encuesta oficial más reciente elaborada en Ecuador sobre violencia de género, divulgada en el año 2012, refleja que seis de cada diez mujeres y niñas han sufrido violencia de género. Además, una de cada cuatro han sido víctimas de violencia sexual, según los datos recabados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

   La Ley Orgánica para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, aprobada por unanimidad en la Asamblea Nacional en 2017, aspira a marcar un punto de inflexión en una lucha que tiene al feminicidio como enemigo más extremo. La directora del Centro Ecuatoriano de Desarrollo y Estudios Alternativos (CEDEAL), Patricia Genoveva Gálvez, ha advertido de que más de 600 mujeres fueron asesinadas entre 2014 y 2018.

   CEDEAL y la ONG Ayuda en Acción han puesto en marcha un proyecto para fortalecer la labor de las organizaciones locales de mujeres y mejorar la respuesta del Gobierno nacional, con un especial énfasis en las indígenas de la Amazonía ecuatoriana. La disparidad entre regiones es palpable en Ecuador, como ha reconocido Gálvez, que ha puesto como ejemplo la labor desarrollada en zonas rurales de la frontera de Colombia.

   La fundadora de CEDEAL ha explicado a Europa Press los múltiples enfoques de un programa que cuenta entre sus objetivos la mejora del marco jurídico y la formación de los legisladores. A pie de calle, la labor va desde la prevención, para fomentar "una nueva forma de relacionarse" entre hombres y mujeres a la defensa de la reparación de las víctimas, no solo en materia judicial sino también psicológica y económicamente.

   Gálvez ha apuntado que, en el caso de las afrodescendientes, el proyecto ayuda a que tengan conciencia de sus propios derechos o a que sepan a quién deben exigir cuentas en caso de estar atravesando una situación de abuso. Romper el "círculo de la violencia" pasa también por dotar a las víctimas de "independencia económica", fomentando o apoyando proyectos de emprendimiento aprovechándose de las habilidades que las propias mujeres tienen.

SALIR DEL "CHANTAJE" ECONÓMICO

   La activista Martha Cecilia Delgado, miembro del movimiento de mujeres de Quito, ha destacado que este tipo de iniciativas de empoderamiento ayudan a combatir el "chantaje" del que muchas mujeres son víctimas, no solo por defender la manutención propia, sino en muchas ocasiones las de sus hijos. "Entender que no tenemos que vivir siempre a merced de quien tiene el dinero en casa", ha apostillado.

   El coordinador de campañas de Ayuda en Acción, Alberto Casado, ha defendido la necesidad de apoyar este tipo de iniciativas "por justicia", para dar una "segunda vida" a mujeres que han vivido durante años bajo el yugo de hombres que no han escatimado abusos. Como Delgado, también ha incidido en que hay mujeres "capaces de aguantar lo que sea para sobrevivir no solo ellas, sino también sus hijos".

   Asimismo, ha abogado por concienciar de los derechos a autoridades, colectivos y víctimas, ya que "muchas mujeres no son conscientes de que están viviendo un delito", a pesar de que la legislación ecuatoriana contempla ahora hasta once tipos distintos de violencia contra la mujer. El Código Penal castiga el feminicidio con penas de hasta 26 años de cárcel.

PASO A PASO

   En su último informe anual sobre Derechos Humanos, publicado esta misma semana, Human Rights Watch recoge entre los desafíos pendientes de Ecuador la violencia contra las mujeres. En pleno debate sobre la despenalización del aborto en casos de violación, la ONG ha recordado que existen restricciones significativas en el acceso por parte de mujeres y niñas a la atención de salud reproductiva.

   La responsable de CEDEAL ha destacado que en esta última década se han logrado varios hitos en materia de derechos y libertades, como por ejemplo la reconversión de la ley para que los abusos contra las mujeres no cayesen dentro de la ambigua categoría de 'violencia intrafamiliar'.

   Sin embargo, también ha reconocido una batería de "incógnitas" cuya solución pasa en gran medida por la mejora de la concienciación y la coordinación entre autoridades y por la dotación presupuestaria. El Estado, ha subrayado, "es quien debe garantizar el bienestar, la protección" de las mujeres y no proyectos como el que llevan a cabo CEDEAL y Ayuda en Acción, en colaboración con la Agencia Catalana de Cooperación para el Desarrollo (ACCD).

   La situación mejora paso a paso, pero Gálvez ha reconocido que Ecuador no cambiará de la noche a la mañana, hasta el punto de que ha señalado que hará falta "toda una generación" para medir los cambios cuyas bases se están sentando a día de hoy.

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