Publicado 17/03/2021 09:11CET

Un destacado opositor de Chad pide al presidente un diálogo para abordar la crisis antes de las elecciones de abril

Archivo - El presidente de Chad, Idriss Déby
Archivo - El presidente de Chad, Idriss Déby - PRESIDENCIA DE CHAD - Archivo

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El destacado opositor chadiano Succes Masra ha hecho un llamamiento a la apertura de un diálogo para abordar la crisis política en el país, tras un encuentro celebrado el martes con el presidente, Idriss Déby, de cara a unas elecciones previstas en abril que parte de la oposición ha optado por boicotear.

Masra, cuya candidatura a la Presidencia fue recientemente rechazada por no tener 40 años y no estar inscrito legalmente su partido --extremos que él rechaza--, ha resaltado que ha abordado con el presidente las 20 "propuestas para un nuevo Chad" que presentó en 2019.

Así, ha apuntado que ha trasladado a Déby la necesidad de "una consulta nacional" que ha descrito como "condición indispensable para la transición" y "distribuir" las reuniones de los opositores con el mandatario para "organizar los diálogos que deben tener lugar antes de las elecciones del 11 de abril".

"Hemos hablado en un lenguaje franco para decirle que creemos que en las condiciones actuales, en las que la mayoría de los candidatos se han retirado, las presidenciales no podrán tener lugar", ha manifestado Masra, según ha recogido el portal chadiano de noticias Tchadinfos.

En este sentido, el opositor ha apostado por "transitar de una cierta manera hacia un nuevo Chad" y ha argüido que "esto no puede hacerse sin un diálogo inclusivo con todos los chadianos". "Nos ha escuchado, nos ha dado consejos y nos ha pedido que le transmitamos por escrito estos elementos", ha desvelado.

"No hay vuelta atrás. Ya saben que Israel y Palestina discuten desde hace más de 20 años. Nosotros somos todos chadianos. Tenemos el azul, el amarillo y el rojo --los colores de la bandera del país--, así es como hemos venido a ver al presidente", ha explicado.

Masra ha resaltado además que "Déby dice que es un hombre de diálogo y de acuerdo" y ha reiterado que "hay una petición de cambio". "Todos debemos reunirnos para dialogar y este diálogo debe tener lugar antes de las próximas elecciones. Es la propuesta que le hemos hecho", ha añadido, tal y como ha recogido el portal chadiano Alwihda.

Por su parte, Déby ha publicado una fotografía de ambos durante la reunión a través de su cuenta en la red social Twitter y ha indicado que las discusiones "se centraron en algunos temas relacionados con la vida nacional". "El interés superior de nuestra nación debe trascender todas las demás consideraciones", ha agregado.

Asimismo, el ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno chadiano, Cherif Mahamat Zene, ha argumentado que "nada puede reemplazar el diálogo para discutir el interés superior de la nación". "Bravo, Déby, por esta beneficiosa iniciativa", ha zanjado.

LA CRISIS POLÍTICA

El clima político en Chad se ha tensado tras los incidentes en febrero en la vivienda del opositor Yaya Dillo, un antiguo líder rebelde y, en un momento puntual, aliado de Déby. Dillo dijo que el mandatario quiere matarle para impedir que se presente a los comicios y denunció la muerte de dos familiares durante una operación de las fuerzas de seguridad.

En respuesta, Zene acusó a Dillo de instigar "una rebelión armada", así como de perpetrar "un intento bien planificado de desestabilizar el Estado". Asimismo, el ministro de Exteriores chadiano, Amine Abba Sidick, apuntó también a esta tesis y dijo que Dillo quería presentarse a las elecciones para escapar de la Justicia.

Ante esta situación, varios opositores cuyas candidaturas fueron aceptadas han indicado que no participarán en las elecciones y uno de ellos, Saleh Kebzabo, recalcó que "no se va a boicotear las elecciones, se va a impedir que tengan lugar". "No habrá elecciones el 11 de abril. Déby no será candidato y 2021 será el de la alternancia en Chad", afirmó el opositor.

Déby anunció a principios de febrero que se presentaría a un sexto mandato en el país, que gobierna desde 1990, en medio de protestas en Yamena para pedir su salida del poder. El presidente llegó al poder por las armas con el apoyo de Francia tras derrocar al dictador Hissène Habré, y fue elegido presidente en los primeros comicios pluralistas en 1996.

Desde entonces, siempre ha sido elegido en la primera vuelta, a pesar de haber sido acusado en numerosas ocasiones por la oposición de perpetrar fraude electoral. El presidente es considerado como un actor instrumental en el tablero político africano, aliado crucial en la lucha contra los yihadistas en el Sahel.