Actualizado 17/02/2012 03:30 CET

El disidente Óscar Elías Biscet denuncia las violaciones de DDHH en Cuba

WASHINGTON, 17 Feb. (Reuters/EP) -

El disidente cubano Óscar Elías Biscet ha denunciado este jueves en el Congreso de Estados Unidos las violaciones de Derechos Humanos supuestamente cometidas por el Gobierno de Raúl Castro.

Biscet ha comparecido vía telefónica desde la sección de intereses de Estados Unidos en La Habana ante dos subcomités de la Cámara de Representantes para contar su experiencia como disidente. "La Cuba en la que yo vivo es una sociedad llena de miedo", ha afirmado.

En la década de 1990, fue arrestado por primera vez por organizar reuniones de disidentes. Después, fue detenido en otras dos ocasiones por motivos similares, hasta que el 6 de diciembre de 2002 fue apresado para posteriormente ser juzgado y condenado a 25 años de prisión por el artículo 91 del Código Penal, según datos de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

Biscet fue liberado en 2010, en el marco de la excarcelación de los últimos presos de la Primavera Negra de 2003, conseguida gracias a la mediación del arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega, con el Gobierno cubano.

Según ha denunciado, durante los años que pasó en prisión fue maltratado. Entre las torturas que ha "sufrido" y "observado", ha señalado que las más frecuentes eran desnudar a los presos y atarles de pies y manos durante 24 horas o colgarles con las manos esposadas sobre la cabeza sin apoyar los pies, también durante un día.

Como consecuencia de estas acciones, Biscet ha denunciado que los funcionarios de prisiones llegaron a desfigurarle la cara y a romperle un pie.

Además, el disidente ha apuntado que las condiciones en las que estaban los presos eran extremas, ya que no había ventilación, agua potable ni baños en las celdas.

"Las violaciones a la dignidad humana se cometen de manera sistemática contra todas las personas que están encarceladas en Cuba", ha subrayado.

Interrogado sobre si teme ser detenido y encarcelado por su comparecencia en el Congreso de Estados Unidos, ha respondido: "Todo es posible", aunque ha adelantado que seguirá luchando por el respeto a los Derechos Humanos en Cuba.

"Nosotros (los disidentes) no podemos esperar a que alguien muera para provocar un cambio. Nosotros provocaremos el cambio por nuestros medios", ha dicho Biscet, al tiempo que ha matizado que estos medios no son violentos.

En este sentido, ha apuntado la necesidad de que los cubanos denuncien las violaciones de Derechos Humanos ante la comunidad internacional "porque no parece entender la realidad de lo que está pasando en el país".

Así, ha expresado su confianza en que la próxima visita del Papa Benedicto XVI a Cuba sirva para aumentar la presión sobre el régimen para que respete los derechos y libertades fundamentales, sobre todo la libertad de expresión. "Esperamos que su visita traiga grandes cambios a nuestro país", ha dicho.

En 2007, el entonces presidente estadounidense George W. Bush condecoró a Biscet con la Medalla Presidencial de la Libertad por su oposición al Gobierno de Cuba, aunque el disidente no pudo recogerla porque estaba encarcelado.