Actualizado 06/06/2006 21:48:52 +00:00 CET

Ecuador.- El movimiento ecuatoriano 'Alfaro Vive' participará en la vida política del país sin retomar la lucha armada

QUITO, 6 Jun. (EP/AP) -

El movimiento ecuatoriano 'Alfaro Vive', que actuó como guerrilla urbana en la década de los ochenta, se reorganizará para participar en la vida política del país sin retomar la lucha armada, según confirmó hoy Juan Cuvi, uno de sus dirigentes.

El lanzamiento oficial de la propuesta del grupo tuvo lugar anoche en un acto especial de los dirigentes del movimiento, que tomó el nombre de Eloy Alfaro, un líder político y ex presidente que implantó el liberalismo en Ecuador a principios del siglo XX.

"Decidimos autodisolvernos a fines del año 1991. Quince años después, y ante el colapso del sistema político electoral tradicional, cuya máxima expresión fue en abril del 2005, nos dimos cuenta de que existen una serie de demandas nuevas para la posibilidad de actuar políticamente", explicó Cuvi.

El grupo, que entregó las armas en 1991 en un acto público tras una década en la que tomaron instalaciones públicas y secuestraron a distintas personalidades, fue virtualmente aniquilado bajo el Gobierno de León Febres (1984-1988).

TRAS LA DESTITUCIÓN DE LUCIO GUTIÉRREZ

Cuvi afirmó que los 70 militantes activos con que cuenta el grupo tomaron la decisión de reagruparse después que en abril del año pasado el Congreso, por la presión de manifestaciones callejeras, destituyera a Lucio Gutiérrez, el tercer presidente elegido constitucionalmente en diez años y que no pudo completar sus mandato.

Cuvi explicó a AP que la intención del movimiento "es actuar como un grupo catalizador de un proceso de construcción de una fuerza política de izquierda que pueda defender un proyecto de país alternativo", y descartó rotundamente que en las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre participen con candidatos o apoyen a alguna fuerza política.

Además, negó la posibilidad de volver a la lucha armada. "No sólo que no vamos a volver a las armas, sino que como perspectiva de acción política, las armas ya dejaron de ser una opción en América Latina, eso lo dijimos hace 15 años y lo seguimos sosteniendo", puntualizó.